Catedral de Notre-Dame de París

“La catedral no aloja a la Dama: la catedral es la Dama. Quien no entienda esa frase no debe entrar. Quien la entienda demasiado pronto, tampoco.” — del Misal Decadiano, libro tercero, capítulo sobre las iglesias-cuerpo.

Luna llena sobre la fachada gótica, rosetón visible aunque sin la corriente que lo recorrerá durante el asalto, gárgolas en primer planotres, las que se desprenderán—, peregrinos entrando con velas, escaleras al lateral, y abajo a la derecha un cartelito de taberna que la mano se permitió incluir con malicia entomológica: “Les Voleurs de Temps”, Los Ladrones de Tiempo, gremio del que el cronista preferiría no saber tanto como sabe. La fecha consignada en el rótulo de archivo —1901— es el año exacto: el archivo a qué noche estamos asistiendo.

Qué es

La Catedral de Notre-Dame de París, en la Île de la Cité de la París Ucrónica de Antiterra, no esy el cronista insiste en este puntoel edificio que el visitante distraído cree estar visitando. Es el cuerpo petrificado de La Dama —Nuestra Señora— extendido en arquitectura gótica. Las naves son sus brazos; el ábside, su cabeza; los vitrales, sus ojos vueltos hacia adentro; el rosetón mayor de la fachada, en cierta lectura que el archivero del Plata sostiene y el cronista no acaba de descartar, es la herida del costado —dispuesta para recibir lo que la dispusiera—.

Quien entra a la catedral entra en ella. Quien la atraviesa no recorre piedra: recorre cuerpo en estado de quietud. Los devotos que llegan con velas —los que la lámina muestra en procesión a la puerta lateral— saben, sin que se les explique, que pisan algo más sensible que el suelo. Apagan la voz sin que el sacristán lo pida.

La estructura

Doble torre frontal, flecha central que en otros tiempos remataba la nave del crucero —caída en el siglo previo, no reconstruida, cosa que en Antiterra se llevó como signo—, dos rosetones laterales —Norte y Sur—, un rosetón mayor frontal —el de la lámina—. Las gárgolas son tres docenas; tres de ellaslas del voladizo sur, las del voladizo norte, la del ángulo del transeptono son ornamento: son diablos en piedra, instalados en el momento de la consagración por razones que los teólogos del Decadiano todavía discuten y que el archivero del Plata sospecha tener que ver con un pacto previo del que la Dama no quiso saber. Cuando llegó el asalto, las tres se desprendieron.

Hay portales secundarios que no llevan al exterior de la catedral: llevan a otras catedrales. Notre-Dame está enlazada por canales arquitectónicos —“comuniones”, en el léxico del Decadiano— con la Catedral de Glastumville, con la Hagia Sophia ucrónica, con la Basílica subterránea del Patriarcado de Antoxo. El cronista no recomienda al peregrino imprudente que pruebe a salir por la puerta que no usó al entrar.

La noche de 1901

El asalto está consignado en otra parte y el cronista no va a repetirse. Baste recordar:

  • Paulus —bajo el nombre Paul Claudel— intentó advertir a Henri en la calle de enfrente, y Graz’zt lo atravesó antes de que terminara la frase
  • Gran_Khan —vrock de dos cabezas— estableció el marco táctico con un detención del tiempo de duración indeterminada
  • Graz’zt ejerció sobre la Dama el acto que el cronista no nombra
  • Las tres gárgolas se desprendieron, reaccionando antes que los Reguladores
  • Henri asistió a la Dama en la única forma en que la Dama puede ser asistida —estando ahí
  • La Dama no se profanó del todo: despertó con el rosetón clavado en el cuerpo y con la corriente eléctrica recorriéndola
  • La catedral resistió porque el cuerpo de la Dama resistió

La cristiandad antiterrana no se ha recuperado del todo del acto, y la catedral, que es la Dama, tampoco; pero ambas siguen en pie, lo cual, después de aquella noche, es noticia.

El uso post-1901

Después del cierre del ciclo —en la membrana Sinterra, donde Antiterra y Terra se cosen por última vez— Paulus convirtió Notre-Dame en biblioteca. Decisión que algunos teólogos del Decadiano juzgaron desfachatez y que el archivero del Plata juzga, en cambio, la única posible: si la catedral es el cuerpo de una mujer despertada con cicatrices, el mejor uso de su interior es el que respeta el sueño, y los libros son la única materia que se acomoda al sueño sin interrumpirlo.

Vínculos

Apariciones

  • Consagración — siglo previo al cómputo A.D.A. moderno; caída de la flecha central poco después
  • Belle Époque (años 1880-1900 A.D.A.) — pleno funcionamiento ceremonial
  • 1886 A.D.A. — advertencia de Paul Claudel a Henri en calle frente a la catedral
  • 1901 A.D.A. — noche del asalto: detención del tiempo, profanación, despertar, gárgolas
  • Post-1901 (Sinterra) — conversión en biblioteca por decisión de Paulus
  • Ciclo presente — sobrevive como cuerpo despertado con cicatrices; el visitante advertido aún la consulta