El Embarcadero de Levante

“Hay puertos donde se llega y hay puertos donde se parte. Hay puertos donde sólo se observa cómo otros llegan y otros parten, sin decidirse aún por ninguna de las dos cosas. El Embarcadero de Levante es de estos últimos.”


La lámina

Atardecer dorado. Mar tranquilo de un solo cabrilleo. A la izquierda, veleros menores amarrados al muelle de piedra, sus mástiles desnudos al cielo. A la derecha, palmeras de tronco oscuro y fachadas mediterráneas escalonadas en el cerro, ocres y crema y ladrillo. Al fondo, una catedral o palacete en la cumbre del cerro, mirando al puerto desde arriba.

Dos figuras de espaldas en primer plano. Una con sombrero hongo negro y abrigo largo de levita, la otra a su lado con abrigo más corto, sin sombrero, melena oscura. Hombre y mujer, o hombre y joven, según el lector decida. Miran el puerto sin moverse.A la derecha de la composición, en el agua oscura del muelle, redes de pescador enrolladas. Detalle menor que la lámina conserva por costumbre del oficio.


Lo que se ve desde el muelle

Desde este embarcadero se ve hacia el este. El este antiterrano no es el este geográfico: es el este cosmológico que conduce a Constantinopla, al Bósforo, a las costas etíopes, a los puertos del Levante donde GRDT tuvo dominio.

Lo que se ve desde aquí, en consecuencia, no es lo que se ve por el ojo. Es lo que se anticipa. El viajero que se queda parado en este muelle anticipa el viaje sin emprenderlo. La anticipación es un oficio menor que algunos cronistas confunden con cobardía y otros con sabiduría. El archivero del Plata anota la confusión sin resolverla.


Los que parten desde aquí

No todos los viajes mediterráneos antiterranos pasaron por este embarcadero, pero muchos sí. Los datos registrados:

  • Embarques al Mediterráneo Ucrónico rumbo a Constantinopla, Alejandría, Trípoli.
  • Salidas hacia el Bósforo en yates privados que las flotas comerciales no acompañaban.
  • Trayectos cortos a las islas —Mallorca, Córcega, Cerdeña, Sicilia— para reuniones que las cancillerías no firmaban.

[La lámina muestra a dos figuras observando, no embarcando. Eso es coherente con la operación de este lugar: muchos visitantes llegan al muelle y se quedan. El embarque es minoritario. El observatorio es vocación. —Glosa del archivero del Plata.]


Vínculos

Apariciones

  • Atardeceres del último ciclo antiterrano — el muelle recibió a viajeros que después no embarcaron
  • Vísperas de los grandes actos mediterráneos — observatorio anticipatorio
  • Cierres de jornada — los pescadores recogían las redes; los viajeros se quedaban quietos