Carcasona

El castillo tomado por diablos en el camino del 300 Atlantes hacia París. Punto crucial de la hilera de batallas de los Reguladores. Donde se defendieron hasta que llegó el dragón.

Presentación

Carcasona —el castillo del sur de Francia, fortificación de murallas y torres que el adoquín turístico reconoce— es en el archivo de la el cosmos compartido punto crucial de la hilera de batallas que los Reguladores cruzaron en su camino del Mediterráneo a París. No es escenario aislado: es un nudo dentro de una cadena de fortalezas, regiones arrasadas y huestes infernales interceptadas. La marca de Carcasona en el ciclo es la del castillo tomado por diablos y de la defensa que terminó cuando llegó el dragón.

El desembarco con los 300 atlantes en la Galia Narbonensis

La operación comenzó lejos de Carcasona, sobre el agua. Después del cierre marítimo de Los Profundos el 21 de diciembre de 1889, los Reguladores recién formados se hicieron a la mar con 300 pasajeros atlantes —la población rescatada de la colonia caída del Plano Elemental del Agua, refugiados sobre un barco de bandera del elefante blanco de Siam (símbolo asociado al Cakravartin, ex-Nan-Shan)—. Lo que el archivo da como “300 Atlantes” no es fuerza expedicionaria: es población civil que la banda lleva consigo y debe acomodar antes de seguir.

Desembarcaron en la costa de la Galia Narbonensis —no Marsella ni Narbona estrictamente como puertos modernos, sino la costa antigua romana que cubre esa zona del Mediterráneo francés—. La maldición griega los esperaba.

Scya, la mujer entre lobos

La maldición se hizo carne en una figura precisa: Scya —la del mito griego, traída por los Inevitables como castigo de los atlantes que hace 9000 años quisieron esclavizar el Mediterráneo—. Aparece como una mujer acostada entre lobosla mujer entre lobos, exactamente la fórmula del archivo—. En el monstruo se hace presente el animal asociado a la Galia: Lupus, el lobo, mismo emblema que llevaban los centuriones portaestandartes romanos. Con magia de ilusión Scya simula un puerto; por detrás aparece Caribdis.

La derrota de Scya deja al grupo con un trofeo simbólico que servirá después: los estandartes de lobo —ganados a la vencida Scya, plantados como bandera de los Reguladores después de la batalla—. La mujer de los lobos no es habitante neutral del territorio: es la maldición convertida en cuerpo, vencida por la banda que avanza.

El ultimátum de los Inevitables y la necesidad del decreto

Los Inevitables —los espíritus mecánicos del orden cósmico, mencionados también en el concilio del Taller donde se decidió el destino de la Piedra del Apocalipsis— se presentan como docenas de drones que depositan caballeros metálicos sobre la cubierta. Plantean ultimátum: los descendientes de los atlantes deben dejar de serlo. La única forma de que cese la persecución es que los 300 adopten otra ciudadanía, y para eso se necesita decreto del Virrey de París, Lord_Gaul —que tiene legión Baatezu en su hueste y va a querer demostración de fuerza—.

Un Zelekuth —centauro de hierro con látigo— intenta apresar a Maleika, cuyo nombre aparece “como uno jodido en la lista de Prófugos”. El conflicto se intensifica.

La ciudad de torres y muros, en los Pirineos

La Carcasona del archivo es ciudad real — la visitó pasando los Pirineos, no los Alpes ni los Apeninos—. La ciudad existe: gran fortaleza medieval reconstruida, con todos los factores que la hacen “un tremendo lugar de torres y muros” —murallas dobles, torres almenadas, castillo principal en el corazón de la ciudadela—. Esa silueta es la que la mesa absorbió en el setting: la Carcasona de los Reguladores tiene el mismo cuerpo arquitectónico que la del adoquín turístico.

Foix, Garuby y los golems cañones

Antes de que los Reguladores avancen al castillo, desde Foix —capital regional de la zona— llega el mensajero de las autoridades parisinas: el Presbítero Garuby, conciliador encubierto, “una suerte de jefe de abogados de los diablos”. Su llegada marca la presencia activa de la jurisdicción virreinal de Lord Gaul en el territorio.

Mientras tanto, Carcasona moviliza la artillería: golems cañones son preparados como amenaza contra los héroes. Pero el despliegue de la artillería no termina en Carcasona —los golems cañones terminan siendo desplegados en San Sebastián, el puerto que iba a permitir a los atlantes partir en algún momento a su patria oculta en alguna ubicación del Triángulo de las Bermudas—. La amenaza es de pinza: el avance terrestre del grupo se enfrenta a la fortaleza, mientras la salida marítima de los atlantes se enfrenta al puerto fortificado.

La toma del castillo y la defensa contra el dragón

Avanzando hacia el norte, el grupo llegó al castillo principal de Carcasona. Lo encontró tomado por diablos —huestes infernales que se habían adueñado de la fortificación y la operaban como puesto avanzado de la línea Baatezu del Virreinato—. Los Reguladores tomaron el castillo: combate de muros, de torres, de patios; la ciudadela cayó del lado del grupo.

Después de la toma, el grupo usó la ciudad para defenderse de un dragón y de otras criaturas que vinieron por ellos —el lugar funcionó exactamente para lo que históricamente fue construido: resistir asedios—. La defensa duró lo que tenía que durar.

Su-Zoro y los tres deseos

En la segunda batalla, más cruenta que la primera, se produce el incidente con Su-Zoro —la versión traidora o doble del Dr. Zoro, que había aprovechado la confusión de la primera para llevarse como rehén a uno de los sabios atlantes y escapar hacia las cumbres de los Pirineos—. Cuando finalmente lo alcanzan, lo ven pidiendo tres terribles deseos:

  1. “Deseo permanecer en el cuerpo con conciencia”
  2. “Recordando todas mis existencias pasadas”
  3. “Asumiendo todo el poder de mi evolución ascético-espiritual”

La presencia de Su-Zoro en el episodio anuda el avance terrestre con la línea profunda del grupo. Después de Carcasona, el camino va contra Lord Gaul en París.

La Dama de Carcas y la leyenda con Carlomagno

La Dama de Carcas y la leyenda con Carlomagno

Carcasona arrastra una leyenda propia que entra al archivo de la el cosmos compartido por puerta lateral: la de la Dama de Carcas, la viuda que defendió la ciudad contra el sitio de Carlomagno. La tradición —histórica, occitana— cuenta que la regente saracena, en el último día del asedio, alimentó al último cerdo con el último grano y lo arrojó desde las murallas para hacer creer al emperador franco que la ciudad seguía teniendo provisiones. Carlomagno levantó el sitio. La Dama hizo sonar las campanas: “Carcas sonne” —de ahí el nombre Carcassonne—.

Esa leyenda se retrotrae en el archivo: aparece después en algún momento de la crónica de París. La conexión exacta el archivo no la cierra, pero la mesa la conserva como hilo: lo que la Dama de Carcas sostuvo contra Carlomagno en el siglo VIII tiene eco en la crónica parisina del ciclo final. La leyenda es portátil; cruza la línea del tiempo y vuelve a aparecer donde la mesa la necesita.

La hilera completa y los aliados libertarios

Carcasona es un nudo de una cadena más larga. Los Reguladores hicieron camino hasta San Sebastián —donde se desplegaron los golems cañones movilizados desde Carcasona—, arrasando distintas regiones. La operación es avance militar sostenido contra huestes de diablos que los van interceptando.

Tienen aliados sin saberlo: los franceses valientes que se preguntan “de qué sirve un monumento a la libertad conseguida hace cien años frente a la monarquía francesa si se es súbdito de la corona inglesa”. Y entre los aliados explícitos figura Kropotkin —no francés sino ruso, libertario, futuro autor de Ciencia moderna y anarquismo, que lleva oculta en su saco una gran maza de los mallotins revoltosos de París en 1381 y será comisario político en la Sigil resarcida por los Reguladores—.

Carcasona, Scya y la mujer entre lobos, Foix y Garuby, los golems cañones, San Sebastián, las regiones arrasadas, Kropotkin son etapas de una hilera de batallas importantes que culmina en París —donde los Reguladores entran después de toda esta operación, donde se desatan el ataque a Notre Dame, el Torneo Eiffel y el cierre del ciclo de 1901—. Sin Carcasona no hay París: el avance terrestre del grupo pasa por la fortificación como punto crucial de paso.

Sede del Banco Boreal

Hay un dato sorprendente que el archivo conserva en su tono más fríamente epistolar: Carcasona se convirtió en sede del Banco Boreal de El Fabuloso. Las cartas que el banco emitió posteriormente —incluido el famoso comunicado sobre las refacciones de Union tras la traición del Torneo Eiffel— se firman como EFBB-CSS: El Fabuloso Banco Boreal - sede Carcasona. La ciudad que los Reguladores liberaron de diablos se convirtió, en la siguiente fase del ciclo, en la oficina central del cronocapitalismo del Ñomo.

Vínculos

  • Los_Reguladores — los del avance
  • 300 Atlantes — fuerza expedicionaria de la Atlántida
  • Atlántida — origen de los 300 Atlantes
  • Marsella / Narbona — costa de desembarco (uno de los dos puertos)
  • Mujer de los lobos — figura femenina encontrada en la costa
  • Cueva_de_los_Lobos — territorio relacionado con la mujer de los lobos
  • Diablos / huestes infernales — los que habían tomado el castillo principal (legión Baatezu de Lord Gaul)
  • Dragón — atacante mayor de la defensa, junto con otras criaturas
  • Dama de Carcas — figura legendaria, defensora contra Carlomagno
  • Carlomagno — emperador franco del asedio histórico
  • Pirineos — cordillera donde se sitúa la ciudad
  • Crónica de París — donde la leyenda de la Dama de Carcas reaparece en el ciclo final
  • Scya — la mujer entre lobos de la costa Galia Narbonensis
  • Lupus — el lobo como emblema de la Galia, vencido en estandartes
  • Caribdis — junto a Scya
  • Inevitables — espíritus del orden que entregan el ultimátum sobre los atlantes
  • Zelekuth centauro de hierro — el que persigue a Maleika
  • Lord_Gaul — Virrey de París, jefe de la legión Baatezu
  • Presbítero Garuby — mensajero conciliador de Foix
  • Foix — capital regional desde donde llega Garuby
  • Golems cañones — artillería de Carcasona desplegada en San Sebastián
  • San Sebastián — puerto destino de los atlantes, sede del despliegue
  • Su-Zoro — versión traidora del Dr. Zoro, escapa a las cumbres con un rehén atlante
  • Kropotkin — aliado libertario ruso
  • Triángulo de las Bermudas — destino oculto de los atlantes desde San Sebastián
  • Banco_Boreal / EFBB-CSS — sede del banco de El Fabuloso después del ciclo
  • Regiones arrasadas — etapas intermedias
  • París — destino final de la hilera de batallas
  • Notre Dame — escenario al que se llega después
  • Torneo_de_la_Torre_Eiffel — culminación del ciclo en París

Apariciones

  • 21 diciembre 1889 — cierre marítimo de Los Profundos, embarque de los 300 atlantes
  • Desembarco en la costa de la Galia Narbonensis — entrada de los 300 atlantes
  • Encuentro con Scya, la mujer entre lobos — derrota, captura de estandartes de lobo
  • Ultimátum de los Inevitables — sobre la ciudadanía de los atlantes
  • Mensajero del Presbítero Garuby desde Foix — conciliación encubierta
  • Castillo principal de Carcasona — toma a los diablos Baatezu
  • Defensa de Carcasona — hasta el ataque del dragón y otras criaturas
  • Segunda batalla — más cruenta, escape de Su-Zoro con rehén atlante a las cumbres
  • Tres deseos de Su-Zoro
  • San Sebastián — despliegue de golems cañones movilizados desde Carcasona
  • Camino al norte — regiones arrasadas, hilera de batallas contra huestes de diablos, alianza con Kropotkin
  • París — destino final, ciclo de 1890 y siguientes
  • Post-Torneo Eiffel — Carcasona se convierte en sede del Banco Boreal (EFBB-CSS)