Lotario Schottland

Inventario de un hombre que vuela: una guitarra carísima, dos bolsos separados, un casco, y un gato al que hay que darle de beber. Ningún arsenal. De objetos encantados de vestir —botas, guantes— «muy pocas cosas». Así viaja el magus de la gema en la frente, y quien sepa leer equipajes ya sabe lo esencial: el poder no está en lo que lleva puesto sino en lo que es.

La figura

No lleva armadura alguna. Hubo una, de Mitril; ya no. Quedó en su lugar una camisa negra, pantalón negro, Oxford, zapatos con hebilla, y encima el tapado de piel negro —el mismo que antes cubría la armadura, pieza bisagra que sobrevivió al cambio— y una capa púrpura oscura. Las botas son del año 1200, de un cuero acaso mágico que se mantiene, y las tiene perfectas: calza siglos y no se le nota. El pelo es un rojo intenso, «como si fuese el color de un león rojo», y la cara no es áspera. El conjunto se lee como «neogótico en algún punto pero elegante». Los ojos dejan «levemente una estela de color que apaga cuando te mira». En la frente, una gema inserta, de la que solo consta que está ahí.

En el aire —porque en el aire es donde se lo encuentra— «es como si fuese un morcego»: un murciélago elegante. Se lo ha visto levitando sobre el puente de la grúa que sostenía el barco durante aquel combate, o poniéndose «volando al lado» del capitán, por arriba, como quien se acerca por donde nadie guarda la puerta. La movilidad aérea es su posición habitual: un mago que no confía en el equipo confía en la altura.

El Ojo

En cierta esquina desplegó lo que el registro llama el «Ojo de Lotario»: se coloca sobre la parte de afuera de la esquina de un lugar y desde allí «va a mirar como ojo de águila», detectando lo invisible en un área de una cuadra por una cuadra. Si es artefacto, invocación o facultad de su propia carne, las voces del archivo no lo deciden; este cronista consigna el prodigio y deja la anatomía a los teólogos.

El cargo y la cacería

Ante el Constable Schutt se presentó dando su apellido, Schottland, y su investidura: US Marshall, oficial de justicia federal, que como tal se anuncia a la autoridad local. Su ocupación declarada es otra, y más extraña: caza dragones, muertos o dormidos. Cómo se articulan la placa y la cacería —si una es tapadera de la otra, o si en Antiterra perseguir dragones difuntos es materia federal— el archivo no lo explica. La longevidad, en cambio, sí tiene genealogía: envejece mucho más lento que los humanos, y ello se atribuye a su linaje de agatión, «un ser del Nirvana, en algún punto». Qué otorga ese linaje además de los años, no consta.

El pacto y la ausencia

Gideon, Lotario y otros hicieron un pacto con Asmodeus, y por ese instrumento Lotario permanece en Antiterra sometido a la voluntad directa del príncipe. Qué se dio y qué se recibió, el archivo lo calla; lo que sí registra son las consecuencias: su línea de vida figura en conflicto, y él, capturado, junto a Oratiol — de quien se dijo «Lotario o Oratiol, que es casi lo mismo», fórmula que empareja los nombres sin aclarar si nombra doble, hermano o una sola cosa con dos caras. Y cuando faltó de un escenario final, la falta se enunció en voz alta: «no está el notario acá». Hay hombres cuya ausencia pesa tanto como su presencia; Lotario es de esos, y su suerte compromete a todos los firmantes.

Love, y Time

Queda por fin la línea más alta y más oscura: «Lotario es Love, de la Tierra del Viaje, de las tres palabras, y Time». Y la profecía que recibió: «tanto como el amor puede unir, el amor puede separar, o el amor puede ser jodido». El amor, asociado a su nombre, es fuerza de doble filo — une, separa, y a veces simplemente hiere. Cómo se traban esas tres palabras con la Tierra del Viaje y con el Tiempo, el registro lo deja en penumbra, y yo, que he visto apagarse la estela de sus ojos cuando mira, no me atrevo a iluminarlo por mi cuenta.

Advertencias del cronista

Confieso lo que ignoro, que es mucho. No sé qué es la gema de su frente ni de dónde vino. No sé si el Ojo es cosa, conjuro o don. No sé qué relación exacta guarda con Oratiol, ni qué se firmó exactamente ante Asmodeus, ni por qué caza dragones muertos o dormidos, ni para quién. No sé qué es «el casco de la modelo» que posee ni de dónde salió, ni si la guitarra carísima es instrumento, objeto de poder o mero bien de valor. Y no sé por qué la guitarra y el gato viajan con él — aunque sospecho que un hombre que carga un animal al que hay que darle de beber no vive para el arsenal sino para el tránsito y los vínculos. Eso último no es dato del archivo: es la debilidad de un viejo que ha aprendido a leer equipajes.

Véase además: Oratiol · Gideon · Asmodeus · Antiterra


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.