Lotario

Pelirrojo de ojos verdes, amnésico en Gotland. Hijo de un rey y una diosa, criado por una doncella cisne. El gato con botas que convirtió anarquistas en caballeros.

Presentación

Lotario es la primera y la más completa de las grandes voces del ciclo de Antiterra. Pelirrojo de ojos verdes, voz que se impone como el fragor de las olas. Volador. Trickster astuto, paciente, manipulador. Es godling —cría de un rey humano y una diosa—, criado en Gotland desde la amnesia, bajo la tutela de una abuela que en otra vida fue doncella cisne.

De joven fue marinero. De adulto, pirata. Conoció a la princesa Kimchi en Corea, en uno de esos viajes que mezclaban el comercio con la incursión, antes de que el mar empezara a llamarlo a otras cosas. Lo que cargaba en la mochila no era plata: era genoma. Híbrido humano y Celestial por línea paterna (Yazata), híbrido humano y Fey por línea materna (Changeling). El cruce produce, en él, la capacidad de manejar puertas y amor como portfolios divinos.

En la primera gran gesta de Los Profundos, Lotario cumple la función del gato con botas: el astuto pelirrojo que toma a un grupo de anarquistas primerizos y los convierte, paciencia mediante, en caballeros errantes. Empieza pobre y con poderes limitados; termina recibiendo la bendición del Rey de la Atlántida. En la escena de la taberna del Anarquirón despliega una trampa mágica de ilusiones infernales —marca de estilo, signo registrado—. Carga artefactos que sólo a él le obedecen: la Mano de Set, la Corona de Majestad Infernal, el Eyjatas (báculo de Barbatos), Azrael (la espada solar épica), la Maza de Nergal, y la Gema de la Creación en una de sus etapas tardías.

Sus poderes oscilan entre la trampa y el pacto. Domina la Event Negation —el retroceso temporal con que deshace lo recién hecho—, la clariaudiencia dimensional que llama por su nombre verdadero, la conciencia de que el mundo tiene paredes (lo que los Power Word de los magos no enseñan), y los portfolios divinos de Puertas y Amor.

Su línea diegética es larguísima y atraviesa todo el ciclo del final de Antiterra y más allá: Los Profundos → Reguladores → descenso al Infierno → victoria sobre Lucifer → Ciudad de las Puertas → enfrentamiento con la Muerte → retiro a Lotaringia. Allí lo convocan hechiceras elfas y, en un acto que sus compañeros recuerdan con respeto callado, sacrifica su divinidad para renacer doscientos años atrás —y vivir entonces el arco de Oratiol, su nombre anagramático en otra época—. Más tarde retoma cuerpo como Tailoor en Nesut-Bity, sobrepone a Overgods, escapa a otra realidad. Es el más vasto de los avatares del jugador que lo encarna. El más antiguo. El que firma con la pluma todas las cartas que las otras vidas no pueden firmar.

Vínculos

Apariciones

  • Gotland — origen amnésico, infancia con la doncella cisne
  • Corea — encuentro con la princesa Kimchi
  • Anarquirón Acto 1 — taberna, trampa de ilusiones infernales, gato con botas
  • Antiterra ~1888-1890 A.D.A. — Los Profundos y los Reguladores
  • Descenso al Infierno — victoria sobre Lucifer
  • Ciudad de las Puertas — enfrentamiento con la Muerte
  • Lotaringia — retiro, hechiceras elfas, sacrificio de divinidad
  • Renacimiento como Oratiol doscientos años atrás (Libertateurs)