Presentación

Morada celeste cuyo nombre arrastra el eco más antiguo que conserva la lengua: el prado de los bienaventurados, el descanso prometido a quienes lo merecieron. En los Campos Elíseos tiene su asiento Lotario, divinidad celestial del amor; de cuantos parajes registra el archivo, ninguno más afín a esa potencia que éste.

La crónica del Jardín Alfa-Omega guarda, además, la memoria de una recuperación de los Campos Elíseos, señalada como la batalla final de Lotario: el paraje, se desprende, hubo de ser perdido y vuelto a ganar.

Vínculos

  • Lotario — divinidad celestial del amor; los Campos Elíseos son su morada.
  • Jardin_Alfa_Omega — su crónica registra la recuperación de los Campos Elíseos como la batalla final de Lotario.