Reguladores

«1889 se supone que es el momento donde es el martirio de los reguladores.» — así lo asienta el archivo, y con esa frase se parte en dos la historia de Antiterra

De todas las genealogías que este cronista ha intentado desenredar, ninguna pesa tanto como la de los Reguladores: porque el mundo tal como está es, precisamente, el mundo sin ellos. Su caída no es un episodio más de la crónica; es la bisagra donde se instala todo lo que vino después. Y sin embargo, del cuerpo mismo de esta compañía —cómo se veían, con qué peleaban, qué insignia llevaban, cuántos eran— el archivo no conserva una sola línea. Escribimos, pues, la genealogía de una ausencia.

Del linaje doble

Los Reguladores no fueron una orden pura. Fueron «una mezcla de varios grupos potentes, o de dos grupos potentes», y de esa acumulación viene la doble naturaleza que las voces del archivo les insisten: «medio libertador y regulador». Dos mitades reunidas por una misma necesidad del mundo — echar a los ocupantes, fueran ejércitos ingleses o diablos, y después administrar lo recuperado.

Como libertadores, «fueron de los primeros en dar paliza a los ejércitos ingleses», dentro de «una saga de recuperación y descolonización de estos territorios». Como reguladores, ejercieron lo ganado: retomaron Francia, asentaron su poder en Carcasona, y en 1889 liberaron París, donde ejecutaron «transformaciones políticas finales». Llegaron además a Venecia «antes de lo que nos dijeron que iban a llegar» — apunte que dice tanto de su velocidad como de la poca fe de sus informantes.

Hay una tercera rama del linaje que no queda explicada: el manejo del tiempo. «Los reguladores intentaron cambiar las cosas, ir al futuro para ver cómo era eso», y se los nombra con responsabilidad sobre las líneas temporales. Si esa capacidad fue una tercera parte de la mezcla o algo adquirido en el camino, el archivo no lo dice.

Del oficio contra lo infernal

«Ellos vienen ajusticiando demonios y diablos en su camino.» Ese es el oficio que la crónica les reconoce con más constancia: cazadores de infernales, y con éxito — los diablos perdieron contra ellos. Aun en el presente de la gesta, la expulsión sigue siendo obra coordinada: «los reguladores juntos, de alguna manera, están echando a los diablos».

De sus medios y sus tratos

Se equiparon por sustracción. Los «regalos de los Atlantean Sparrows» —objetos ajenos, de los que ninguna descripción consta— fueron su herramienta y su botín a la vez: «usando los regalos de los Atlantean Sparrows. Siempre los robaron.» Tienen además acceso concedido a los portales de París por tratos con terceros; quiénes concedieron ese acceso, y a cambio de qué, nadie lo asentó.

Queda de ellos un solo objeto con nombre: el Martillo de los Reguladores, asociado al año 1889 y a «una explosión tremenda». Si es arma, orden interna, edificio u operación, el archivo calla.

De la neutralidad y sus versiones

Aquí las escuelas discrepan, y este cronista se limita a consignar ambas letras. Una versión declara su política sin rodeos: «No, son neutrales.» La otra les atribuye una alianza operativa con Graz’zt, con objetivo explícito: «Ellos cuiden lo suyo, por eso están aliados con Grast. Ahora. Para que Sigil caiga.» Ambas afirmaciones viven en el archivo y ninguna cede ante la otra. Quizá la neutralidad sea eso, después de todo: una fuerza que no rinde cuentas a ninguno de los bandos y se sirve de todos. Pero eso es glosa mía, no letra del registro.

Quien busque acercárseles desde afuera tiene una sola vía señalada, y señalada con reservas: las sectas milenaristas que hablan del fin de Antiterra. «Es una secta de esto que tiene que ver con los reguladores; es por ahí la manera de acercarse a ellos» — vía que el propio registro marca como especulativa.

Del martirio de 1889

El año 1889 concentra tres cosas: la liberación de París, el martirio de los Reguladores, y la «explosión tremenda» del Martillo. Un atentado los eliminó, y ese atentado «fue el único momento que encontró Pablo» — el punto exacto donde se instala la ucronía. Mientras existieron, decidieron el reparto de poder en Francia y la derrota de los diablos; cuando cayeron, el fin de ciclo de Antiterra quedó en otras manos. Cualquier alteración sobre ellos altera la línea temporal entera. Por eso figuran hoy, entre los compañeros del nivel medio, como fuerza activa que anda «dando vueltas por ahí» junto a sus enemigos — y como posibles enemigos ellos mismos.

Advertencias del cronista

Que el lector no me pida certezas donde el archivo solo dejó preguntas. Si los Reguladores fueron eliminados en 1889, ¿qué son los que hoy andan dando vueltas y expulsan diablos — sucesores, supervivientes, o una anacronía que nadie ha declarado? ¿Son la liberación de París y el martirio un mismo suceso visto desde dos lados, o dos hechos distintos del mismo año? ¿Cómo viajan en el tiempo, y con qué autoridad — son autoridades cósmicas, máquinas, guardianes? Hay además un fragmento roto donde se los nombra «conocida como melania»: qué designa esa palabra, este cronista no lo sabe, y prefiere confesarlo antes que fabular. Los huecos de esta genealogía no son descuido mío: son la forma exacta que dejó su ausencia en el mundo.

Véase además: Graz’zt · Sigil · Atlantean Sparrows · París · Venecia · Pablo


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.