Atlantean Sparrows
Constan en las listas de los buscados de todas las facciones poderosas a las que han robado, y constan en primer lugar. Que un linaje se mida por el rango que ocupa entre sus perseguidores es cosa rara en los archivos; este cronista no conoce otro caso.
Del origen que declaran
Se reconocen como «los atlantes»: descendientes de Atlantia, «las colombrinas de Atlantia». Esa genealogía no es adorno — es la pieza que convierte el oficio en causa. Porque los Sparrows roban, y roban mucho, pero roban con un objetivo político declarado: libertad y revolución. Sin el origen atlante, serían pillaje; con él, son estirpe en armas. El linaje se hereda también hacia afuera: existe la categoría reconocida de ex-Atlantean Sparrows —«tus amigos ex-Atlantean Sparrows», se dice de algunos—, de modo que a esta cofradía se entra y se sale, y el que salió sigue llevando el nombre como quien lleva un apellido.
Del oficio
Ladrones y corsarios planares. Su radio no es local: sustraen objetos de las bóvedas de Union y del comercio planar manejado por unos gigantes azules, y a la vez prestan servicio de acarreo — transportan mercancía para el Cakravartin, mediante naves; se menciona que las naves de Spreadhammer «lleven las cosas». Ese doble oficio los pone a la vez dentro y contra el sistema de tráfico entre planos: son «proveedores» y, «obviamente», los «primeros en las listas de los buscados». El flujo de cosas entre planos depende, en parte, de ellos.
Contra la persecución tienen una sola prenda registrada: las capas de Mindblown, marca de pertenencia y herramienta de trabajo a la vez, cuyo uso es «para evitar ser detectados» — porque quien encabeza las listas de los buscados necesita, ante todo, no ser visto. En un momento las «tuvieron que ceder». A quién, el archivo calla.
Del derecho de corsarios
Su actividad está regulada por un pacto entre corsarios, del que consta una sola cláusula, pero capital: donde se guardan las cosas no se pelea. «No podemos enfrentarnos con nadie allá donde guardamos las cosas» — las guaridas son territorio neutral, las propias y las ajenas, entre ellas la de Barba Negra. Romper esa neutralidad tiene precio fijado: si los Sparrows intervienen directamente en la guarida de Barba Negra, comienza guerra abierta. Por eso, en situación de lucha avanzada, la cofradía prefiere aportar inteligencia antes que combate directo. Que el estado actual del mundo corsario no sea una guerra depende, hoy, de esa abstención.
Tienen base de operaciones propia, señalada por terceros como punto vulnerable. Dónde queda, y cuál era el «problema» que ahí les señalaron, no lo dicen las voces del archivo.
Del peso en la balanza
No son banda de color sino pieza mayor: fueron «muy importantes sobre todo para las operaciones que tuvieron que ver con la liberación de América». Un linaje que se dice atlante y que peleó por que América fuera libre — la genealogía y la causa cerrando el círculo.
Reparos del cronista
Confieso lo que no sé. El archivo trae el nombre en dos formas — Atlantean Sparrows y Trantian Sparrows — y no resuelve si son un grupo o dos; las escuelas discrepan, y aquí se registra bajo la forma fijada dejando la duda abierta. No consta jerarquía ni mando alguno: nadie ha dicho quién manda entre los Sparrows, ni cuántos son, ni por qué rito se ingresa o se deja de serlo, aunque los «ex-» prueban que ambas cosas ocurren. Nadie ha explicado qué son Union ni los gigantes azules, ni de qué materia está hecha una capa de Mindblown ni cómo oculta. Del pacto entre corsarios ignoro quiénes lo firmaron y qué otras guaridas ampara además de la de Barba Negra. Y queda sin conciliar la cuestión más incómoda: cómo se compadece el estandarte de libertad y revolución con el flete pago al Cakravartin. Quizá una cosa financie la otra; quizá no. El archivo no lo establece, y yo no lo voy a inventar.
Véase además: Union · Cakravartin · Barba Negra · América
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.