Buscadores

Estatuto que nadie escribió, reconstruido por un cronista de los planos a partir de lo que se dice de ellos en lo de abajo. Que el lector no busque sello ni firma: esta orden no las tiene.

Artículo primero: de la admisión

No hay juramento, no hay rito registrado, no hay sede conocida. La condición de ingreso es interna y suficiente: «tu corazón te vuelve un buscador». Se es Buscador cuando el corazón busca algo — y por eso mismo son pocos, y por eso mismo se los define como «lo que queda de ellos». No son una institución en crecimiento: son un remanente. El mundo, que no puede prohibir un deseo, se limitó a ponerles plazo y precio.

Artículo segundo: del hábito

Un solo rasgo los fija a la vista: «todos tienen la armadura gótica», de tono azulado, forma propia del grupo. Es uniforme y es marca de identificación a distancia — la pertenencia, que por dentro es puramente volitiva, se vuelve visible por fuera en el metal. Del resto de su apariencia, de la materia de esa armadura y de su estado de conservación, el archivo calla.

Artículo tercero: del número

La delegación entera se cuenta con los dedos: «uno, dos, tres, cuatro… contando los penejotos también, seis». Cuatro Buscadores y dos seres menores — mascotas o sirvientes, las voces no lo aclaran — que igual se cuentan cuando hay que contar aliados.

Artículo cuarto: de los tres dispositivos que los rigen

Tres reglas externas, todas temporales o monetarias, pesan sobre ellos:

  • La inmunidad. Disponen de un período de gracia contra cazarrecompensas y perseguidores — «nosotros tenemos una semana de inmunidad» —, aunque las versiones discrepan sobre el plazo exacto: entre seis y siete días. Cumplido el término, son presa legal.
  • La recompensa. Hay precio sobre sus cabezas, «algo así como mil por cada uno»: individual, no colectivo. En qué moneda, no quedó dicho.
  • El colateral. Para rescatar a un caballero de la arena comprometieron un colateral de 18 mil millones de oros, cifra afirmada en contrato. Un grupo de seis capaz de comprometer semejante suma es un actor con peso económico y político desproporcionado a su número.

Artículo quinto: del oficio

Según Starko — que los perseguía por encargo, precisamente por esto —, su oficio es extraer artefactos de magia élfica de cimientos antiguos y entregarlos. De uno de esos cimientos sacaron «una especie de tronco cerrado con runas y una espina que salía»: la rama dorada. A quién entregaban lo extraído, el archivo no lo establece.

Artículo sexto: de la fama y de la guerra

En la caverna subterránea son «famosos» — «rockstars», dicen las voces —: su reputación precede a sus actos, y se los percibe indistintamente como héroes o como amenaza de importancia. Recorrieron el Camino Olvidado durante dos días, y las brumas y sombras de Caladan los desplazaron — aquí los itinerarios chocan de frente: «se corrieron por lo menos unos 20 metros», dice una versión; «50 o 60 kilómetros», dice la otra, y ambas están afirmadas.

Fueron entregados como parte de alianzas estratégicas junto a los Barumani, para tener «banque» — vanguardia o banco, la palabra admite ambas — en la guerra contra los Caballeros de la Cicatriz del Sol, su bando enemigo.

Advertencias del cronista

Acá conviene pisar el freno. Este estatuto está lleno de puertas sin cerradura. No se sabe quién concede la inmunidad ni quién puso el precio por cabeza — un plazo y una tarifa suponen una autoridad, y esa autoridad no tiene nombre en el archivo. No se sabe si los Buscadores que Starko tenía por encargo perseguir son estos mismos, o una generación anterior de la orden: el contexto sugiere que sí, pero sugerir no es afirmar, y ni siquiera queda claro si su relato es pasado o presente. La palabra «penejotos» designa a los dos seres menores sin decir qué son. La moneda de la recompensa no se relaciona con los «oros» del colateral por ninguna vía registrada. Y si existe jerarquía interna, sede o rito más allá del deseo del corazón, ningún testigo lo dijo. El que trate con ellos, que trate con cautela: son pocos, valen mucho, y el reloj de su inmunidad siempre está corriendo.

Véase además: Caballeros de la Cicatriz del Sol · Caladan · Caverna subterránea


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.