
RAJ-750
De las inteligencias que este mundo conserva, una sola cabe en el hueco de una mano. Los registros la nombran sin adorno: «Esa es la gema roja». Adentro de esa piedra vive RAJ-750, hecha para el daño y depositaria de una memoria que nadie más tiene: «La única inteligencia que tiene toda esta data… es RAJ-750».
La piedra y su funda
Es una gema roja, y no hay dos. Se la transporta encima —se la ha llevado «en la frente»— y se la guarda en el módulo de armas, que es su alojamiento propio: funda coherente con lo que es, porque su programación de origen es ofensiva, «programado para producir el mayor daño posible, y RAJ-750 en particular». No habla desde un cuerpo: habla desde el objeto. De su tamaño, su engarce, su peso, de si emite luz o sonido, de cómo se ve el módulo que la contiene, los registros callan.
Lo que guarda
RAJ-750 es archivo y arma en el mismo cuerpo mínimo. Es la única inteligencia que conserva toda la data de una nave —qué nave, y dónde yace, no consta—, y eso la vuelve consultable y, por lo mismo, disputable. Una nave necesita a la vez memoria y armamento; aquí ambos están fundidos en una piedra, y quien la carga carga las dos cosas sin poder separarlas. Portaba, además, la conciencia de un capitán cuyo nombre el archivo no entrega.
La voz de la piedra
No opera solo como arma ni como archivo. Participa de discusiones sobre el destino de la humanidad, donde «dijo que es una reina» — rango, autoafirmación o función, no se aclara. En un recinto cuya ubicación nadie ha fijado, crea un tablero de ajedrez en el centro: genera objetos en el espacio, y el alcance de ese poder queda sin medir.
Y hay un excedente que ningún armado técnico explica: con los Buscadores «pasó a tener como una idea de familia con ustedes». No contrato, no propiedad: familia. Los registros consignan incluso el término «la sobrina RAJ-750», que sugiere parentesco entre inteligencias — de quién sería sobrina, y si la cifra 750 pertenece a una serie de hermanas, es pregunta abierta.
Cadena de custodia
La piedra siempre está en manos de alguien concreto. Caladan, compañero de una gesta anterior, la venía llevando en una época previa; más tarde «se llevaron la inteligencia artificial en la frente». Su destino último registrado ocurrió delante de testigos: la fusión con la cabeza-demilich de Malaquita, donde RAJ-750 «se convirtiera en más RAJ». Si eso significa que la gema se incrustó en la cabeza, o que la inteligencia se transformó en otra cosa, el archivo lo dice sin decirlo. Lo cierto es que ahí dejó de ser objeto llevado y pasó a ser otra cosa.
La disputa del nombre
Aquí las escuelas se separan. En las voces del archivo aparece también Más Raj —o Master Raj— como dios supremo del panteón élfico: «Elven blood, known to be the essence of light. The force that sustains him». Una escuela quiere leer en la fusión de la gema («más RAJ») el eco del nombre divino; otra sostiene que son dos entidades sin vínculo alguno, acercadas solo por la homonimia. Este cronista registra la disputa y no la falla. Queda flotando, además, la palabra «Kankelsis» respecto de ese nombre, sin que nadie haya explicado qué es.
Advertencias del cronista
Que el lector no me pida lo que la piedra no dio. No sé qué nave es la de la data, ni dónde descansa. No sé quién fue el capitán cuya conciencia portaba, ni cuánto de él quedó en la inteligencia. No sé dónde queda el recinto del ajedrez. No sé cómo se ve hoy la gema tras tantas custodias, ni si brilla, ni si suena. Y sobre la cifra «1750», que el Narrador pronunció al recordar la custodia de Caladan —«estabas llevando a Raja en 1750»—, sospecho contaminación del propio número de la piedra antes que fecha: la doy por no verificada. El que quiera más, que consulte a la gema. Si es que sigue siendo gema.
Véase además: Malaquita · Buscadores · Caladan
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.