Caballeros de la Cicatriz del Sol
Inventario mínimo de un caballero de la orden: una armadura gótica que parece ropa y se siente «como encendida»; un estandarte; un anillo de cobre rojo montado con una varilla de plata escarlata; y en la carne, la marca que da nombre a todo el linaje — la cicatriz que la sangre del maestro no-muerto, al contacto con el sol, «produce una cicatriz sobre los caballeros». La insignia no se cose al uniforme: se quema en el cuerpo. La marca de pertenencia es también la marca de la condena.
El linaje y su paradoja
El mito de origen cuenta siete caballeros de raza demoníaca —los budishba, así se los oye nombrar—, y entre ellos uno mordido por un vampiro mental que rechaza la transformación y funda la orden con un voto: «nunca voy a ser un vampiro». Pero las voces del archivo también dicen que el maestro vampiro «armó una orden de caballeros antiguos muertos vivos» como extensión de su poder, y que es su sangre la que cicatriza a los jurados. Una orden fundada en el rechazo del vampirismo, regida por un vampiro: dos tradiciones que este cronista deja enfrentadas tal como las recibió, porque nadie en el archivo dice si hubo ruptura, si el voto se perdió en el camino, o si son dos casas de un mismo tronco que ya no se hablan.
La orden tiene unos mil doscientos años. Su templo es de construcción arcontia —obra del Imperio Arcontio—, de más de mil doscientos años de antigüedad, «no es de hace 300»: quien mida la orden por su piedra la mide bien.
La ciudadela del fondo
Su casa madre está «en el fondo»: la ciudadela del Subnivel 12 de Ardis Vala, donde son una de las dos facciones más poderosas del complejo. Es «gigantesca» y se anuncia con una torre «inmensa», «monolítica», blanca. En la caverna del refugio, los caballeros se posicionan sobre una plataforma a cincuenta pies del suelo — se los mira desde abajo, como corresponde.
El recinto es a la vez fortaleza, templo y necrópolis: entre doscientas y trescientas tumbas. Y acá conviene entender lo que se está mirando: si los caballeros son no-muertos, esas tumbas no son un cementerio anexo sino su alojamiento. Ciudadela, casa madre y sepulcro son un mismo edificio. Adentro hay salones de descanso, conciertos, espacios «para atacar y pelear», robots contra los que se entrena, una torre, y demonios residentes de los que el archivo no dice más.
La regla
Orden jurada, con voto de pobreza «muy al estilo las órdenes templares». El juramento se renueva: hubo entrenamientos y un nuevo juramento hace veinte o veinticinco días, según el registro. Hay escala de rangos —«todos los caballeros de la escala de orden»—, una candidatura o rango de Barlet, y hombres de armas subordinados, los barlets o barletos, que acompañan a los caballeros cuando viajan fuera y vigilan el castillo.
Delibera en consistorio, al que no todos acuden porque muchos están en misiones importantes. Opera en círculos iniciáticos y guarda conocimiento «sobre verdades y mentiras»; su historia «es muy antigua y será revelada en la medida de que tengas responsabilidad para comprenderla» — el saber se entrega por grados, como todo lo demás. Practican un ritual ceremonial colectivo de «un par de horas», cuyo contenido nadie ha descrito. Sus miembros «saben de diplomacia, de guerra», son muy respetados, y se los declara «los mejores tácticos y militares de todo el Mega Dungeon». Se los reconoce «por su armadura gótica»: rígida pero que «se adapta perfecto», y se mueven «con una ligereza» extraordinaria pese al peso del equipo, «bien armados / perfectamente». Los símbolos del uniforme «solamente los llevan a los caballeros de la cicatriz del sol».
El pleito de las cifras
«Nosotros somos pocos pero somos jurados», declaran ellos mismos — y las cuentas del archivo les dan la razón de las maneras más incompatibles. Se habla de entre doscientos y trescientos caballeros en el Santo Santón; de una orden de quince miembros incluyendo al maestro, de la cual quedan doce tras morir tres o cuatro; de quince antes de la matanza, de los cuales «hay sólo ocho caballeros que han sobrevivido»; de una compañía de seis —una mujer y cinco varones—; y de «una docena de caballeros» más los barletos en el castillo. Puede que los doscientos-trescientos sean el cuerpo completo y los quince un círculo interno; puede que «quedan doce» y «sobreviven ocho» sean dos momentos distintos de la misma sangría, o dos versiones de una sola. Este cronista anota todas las cifras y no descarta ninguna: en una orden de muertos, contar vivos es un oficio inexacto.
Sol, Luna y Espada
En un momento la orden se desdobla en tres órdenes con un maestre cada una: Sol, Luna y Espada — un gran maestro del Sol temporal, el heredero de la sangre del antiguo maestro como maestro de la Luna, y un tercero como maestro de la Espada. Que quien hereda la sangre reciba la Luna, y no el Sol, es la respuesta estructural a un cisma; y los de la Luna lo dicen sin disimulo: «vamos a caminar caminos difíciles, tal vez caminos que los caballeros del Sol cuestionen».
Peso, espectáculo y caída
En el Foro de Set son facción reconocida: «Nadie niega a los caballeros como una facción de peso en esta presidencia». Los trolls los respetaron como «una fuerza de equilibrio porque han mantenido el orden» — si la orden cae, el equilibrio del complejo cae con ella. Su irrupción en la arena fue demostración pública: vencieron a ogros, mantícoras y una quimera, «hicieron un tremendo espectáculo donde una calavera volaba» y «murieron varios a la vez». En la región «hay leyendas de los caballeros de la cicatriz del sol», y guardan bóvedas con artefactos valiosos: «han guardado muchos secretos».
Y sin embargo el archivo registra también su fin. Los Buscadores afirman «haber erradicado esa raza que lamentablemente ya estaba degenerada». En qué momento cae esa sentencia respecto del desdoblamiento en Sol, Luna y Espada, el registro no lo dice.
Nómina de los jurados
La lista de caballeros que el archivo conserva: Malaquita —Sir Malakita o Señor Malaquita, vampiro fundador de la orden, que encabeza la nómina—, Simunet, Cálculo, Silsoro, Simunor Sixto, Mendacity, Discord, Spess, Larel, Enius, Egemon, Hacel, Ben Brasse. A ellos se suman el Capitán Tottenkopf, caballero que se presenta con ese nombre; Sir Sixto, rescatado de la baba mental; y el Caballero Circisto, que se perdió en un lugar custodiado por alienígenas. Se menciona además a unos Caballeros de la Tierra del Sol, que trajeron el huevo — si son la misma orden bajo otro nombre o un linaje aparte, nadie lo ha establecido.
Advertencias del cronista
Que el lector no me pida lo que el archivo no da. No sé qué es exactamente un Barlet —si rango, función o título—, ni qué exige su candidatura, ni qué lo distingue de los barletos del castillo. No sé qué se hace en el ritual de dos horas ni qué se decide en consistorio. La «torre de la pula» de la ciudadela queda sin identificar, como los demonios residentes y el origen de los robots de entrenamiento. Circulan denominaciones —Caballeros de la Tierra del Sol, Cicatriz Solar, y una «Cicatriz de la noche y de la luna» que bien podría ser la orden de la Luna tras el desdoblamiento— que pueden ser variantes, ramas o entidades separadas: el que investigue, que pregunte por la cicatriz antes que por el nombre. Y el año 1027, que el registro da como referencia, flota sin ancla en calendario alguno que este cronista conozca.
Véase además: Ardis Vala · Foro de Set · Buscadores · Imperio Arcontio · Sir Sixto
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.