Nivel 5
Itinerario del descenso, tal como lo ordenan los que bajan: primero los sótanos, después el sacerdote, después la piedra negra. Se entra por el Nivel Uno —«sótanos debajo del templo», la primera región de lo de abajo—, se cruza el Nivel cuarto, de donde baja el sacerdote de Set que negocia con los Buscadores, y recién entonces se llega a la capa que esta ficha catastral registra: el Nivel 5, el de las Puertas Obsidianas. De ahí para abajo, el que sigue ya no viaja por infraestructura: viaja por umbral.
Lo que el nivel muestra
Lo que consta del Nivel 5 es duro y mineral: dos monolitos y una puerta obsidiana —que el uso nombra en plural, las Puertas Obsidianas, y que da nombre al sector—. El nivel «tiene unas puertas de oxígeno gigantes»: cierres de una escala que no es la de un cuerpo humano, asociados al descubrimiento de lo que el nivel guarda. Qué son exactamente esas puertas —sello, esclusa, ambas cosas—, cómo se abren y con qué, el registro no lo dice.
Allí está también el objeto que vuelve a este estrato distinto de todos los demás: unos dicen «la llave al Circuito de Medianoche», otros leyeron «la llama al Circuito de Medianoche». Las dos versiones circulan y ninguna ha desmentido a la otra; el que baje a buscarla, que se prepare para encontrar cualquiera de las dos. Qué es el Circuito de Medianoche, y qué abre —o enciende— ese objeto, tampoco quedó asentado.
Atraviesa el nivel una Grieta, de la que el Nivel 5 ocupa el sector oriental. Ese sector está bajo dominio de alguien: el dominio consta, el dominador no. Es la clase de silencio que en lo de abajo conviene tomar como aviso.
La sangre en el piso
El estado del lugar es de matanza reciente y vieja a la vez. Una zona «estaba pintada de sangre ya», y entre esa sangre quedaron los huesos quebrados de Roderick, «comida a la médula» — consumida hasta la médula. Es el único estrato donde consta la muerte de un compañero nombrado. Qué lo mató, y qué lo comió después, nadie lo dejó dicho. De la altura de las salas, de su luz, su olor o su sonido, el registro calla por completo: el Nivel 5 se conoce por sus piedras y por su sangre, no por su aire.
La pila vertical
El Nivel 5 no es una clase de lugar sino una capa única dentro de una pila. En la vertical registrada hay al menos siete estratos nombrados —1, 4, 5, 6, 7, 12, 15— más un nivel de basamento de geología extraña, elementos antiguos y caos primigenio. Nombrar un número ubica a cualquiera sin describir nada; así funciona la coordenada:
- Nivel 6 — el nudo de tránsito: elevadores Troll, góndolas Troll, la Posada Perdida, el dominio de la arena y La Escalera Larga. Y a la vez «uno de los lugares más peligrosos»: hongos, dos baterías de disparadores, y «varias de las cámaras son de una sola vía» — hay que resguardar el otro lado antes de pasar, porque «esto nos compromete».
- Nivel 7 — donde viven los trolls. Que quienes operan los elevadores vivan inmediatamente debajo de ellos no es casualidad: es oficio.
- Nivel 12 — hay una jerarquía: gobernanza organizada bajo tierra. Sobre qué o sobre quiénes gobierna, no consta.
- Nivel 15 — «el de los druid retreat», el Retiro druida: cavernas que salen al exterior, donde habita una ninfa antigua que quiere volver a tener acción acá.
- Basamento — solo lo pisan «algunos trolls, los Varumani y más cazadores» experimentados.
La lógica del conjunto es la profundidad como escala de peligro y de antigüedad: arriba lo humano y lo institucional, en el medio el tránsito y el comercio ya envenenados de hongos y trampas, abajo lo que precede a los ocupantes. El Nivel 5, encajado entre el nudo de tránsito y las profundidades, es la esclusa de esa transición: sus Puertas Obsidianas son cierres, y su Grieta es la fractura por donde la pila se comunica lateralmente. Cambiar el estado de un nivel —abrir sus puertas, disparar sus baterías, despertar lo que duerme— cambia el mapa entero, porque los niveles están encadenados y comparten los mismos medios de tránsito.
La regla del tránsito
Una sola regla de circulación quedó fijada, y vale oro: las escaleras no equivalen a los elevadores. La Escalera Larga «no es tan cómoda para la teleportación» — la topología del descenso cobra costos distintos según el método. El que planee bajar salteando peldaños, que lo sepa antes, no después.
Advertencias del baqueano
Acá conviene pisar el freno. La numeración tiene agujeros: faltan del registro los niveles 2, 3, 8, 9, 10, 11, 13 y 14, y no consta si existen, si están sin explorar o si la cuenta simplemente no es continua. Tampoco se sabe dónde cae el basamento en esa cuenta: si es el más profundo, si es el 15 con otro nombre, o si está por debajo de todos. Y queda sin asentar cómo se pasa del 5 a sus vecinos —si por los elevadores Troll del 6, por La Escalera Larga, o por una vía propia del nivel—. Este cronista anota lo que las voces dejaron; los tramos mudos que los llene el que baje, si vuelve.
Véase además: Roderick · Varumani · Buscadores · Templo — bajo cuyos sótanos empieza todo el descenso.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.