Los diez, cada uno partido entre lo que fue y en lo que cayó: la compañía entera leída de una sola mirada.

Presentación

El descenso: donde termina la crónica de arriba y empieza la de los muertos.

En la arena de Ardis Vala, cuando el objetivo estuvo cumplido, Belial miró a los suyos y declaró: “Está hecho.” Después volvió el fuego contra todos. Dos explosiones enormes cubrieron a aliados, enemigos y cautivos por igual: el diablo no distingue entre instrumentos y obstáculos. Kira quedó reducida a carne quemada; los demás fueron despedazados por la luz de los Custodes o convertidos en sangre bajo el fuego infernal. No hubo retirada. Todos los Condenados cayeron — y entonces detonó el segundo huevo, el Pozo de Luz reventó, y las dos llaves abrieron el Circuito de Medianoche: donde estaba el cerrojo apareció una vía entre los planos. El asesinato del Abad, la misa roja, el sacrificio de Kira, la alianza con Nerub_Null y Lady_Deino, la masacre y el huevo nunca fueron fines separados: eran una sola máquina para abrir la salida del plano donde el diablo estaba preso. Los Condenados fueron su llave humana.

El segundo huevo revienta el Pozo de Luz; las dos llaves abren el Circuito de Medianoche, y el fuego infernal se lleva a todos.

La muerte no cerró la historia: la abrió. Belial necesita almas y cuerpos de quienes debieron ser héroes. Cuatro de los más grandes — los buscadores antiguos — ya habían muerto sin gloria en los túmulos del Barrowmaze; la población de Helix y sus propios protectores completaron la cosecha mayor. El diablo puede volver los restos criaturas menores, o proyectar las conciencias a través de la brecha. Y la brecha ya no se cierra: el Infierno y la ciudad de los planos acaban de recibir un puente nuevo.

Los que despertaron del otro lado despiertan como condenados — el archivo también los llama perdidos —: almas atadas al Infierno pero no anuladas. Les queda una sustancia que la condena no pudo confiscar: la Esperanza. Mientras exista, queda algo humano en ellos; si se pierde por completo, la condena termina de convertirlos en lo que el diablo quiere que sean. Kira encarna la paradoja del umbral: se sacrificó ante el tocón cuando todavía la tenía. La otra que vive en su cuerpo devoró su nombre, pero no pudo borrar el acto.

Lo que viene es un descenso: el mundo de los muertos, empezado desde abajo — como aquel Ante-Inferno que conocieron los del Descenso, donde los muertos hacen fila antes del fuego. Los condenados de esta crónica bajan por la otra puerta: la que ellos mismos ayudaron a abrir, la que da a la ciudad de los planos — la puerta trasera que en otra crónica llaman SOGOL, la Sigil refundada. Por ese puente andan ahora, deudores de un diablo que ya cobró y sigue cobrando.

El archivo no cierra esta ficha con un epitafio, porque los condenados no dejaron epitafio. Dejaron una consigna, dirigida a todas las otras mesas de la gran crónica, a los que todavía caminan bajo el sol: “Vengan a buscarnos al Infierno.” Se los puede encontrar de dos maneras — como agentes del diablo, o como almas que todavía guardan Esperanza y esperan el rescate. La diferencia, dice el archivo, la hace quien baja.

Quiénes fueron y dónde anduvieron

Antes del fuego y del pacto, la compañía fue otra cosa. Fue un puñado de andantes bisoños en las tierras de Valachhan —dominio de las Nieblas, vecino o gemelo del dominio de Ardis Vala—, con base en la aldea de Helix y campo de trabajo en los túmulos del Barrowmaze, al este. En los tramos tempranos no eran todavía los Condenados: eran los que aún no sabían que serían condenados —cerca de once al empezar, unos nueve en pie al filo del último tramo conservado—. El nombre les cupo entero recién al final; el arco completo es ese deslizamiento desde la aldea hasta el Infierno, y su camino se bifurcó en dos sendas, la de la ley y la del caos, hasta que la del caos se los tragó.

El valle donde bajaban tiene varios nombres según quién lo cuente. Los de Helix lo llaman Stejara y a su descenso la Ciudadela hundida; el mismo pozo, en otra crónica y otra era, es la Ciudadela_Sin_Sol del Barrado Balacán —antes Ardisvala—. Valachhan comunica con ese valle por fronteras de Niebla, y por esas costuras circulan refugiados de otros teatros.

La crónica hermana: los Buscadores de Ardis Vala

Los Condenados no corren solos: comparten dominio, escenario y cronista con los Buscadores de Ardis Vala —crónica hermana que llega al mismo valle una generación más tarde y lo encuentra transformado—. El cruce viene tramado desde el origen; un mismo cronista lleva ambas plumas. Las figuras se espejan de una crónica a la otra:

En Stejara (los Condenados)Su equivalente en Ardis_Vala
Mirela VălcanMirela_Valka — bisagra trans-gesta
Dragoș Vălcan + Luminița HucreleDracos + Luminita
Vasile (tabernero del Jabalí Gris)Fierro (Estellara)
Baba IleanaBaba Iliana, atadora de profecías
El barrancoCiudadela_Sin_Sol
StejaraEstellara / Valdemora

Stejara, Estellara y Valdemora son el mismo pueblo en distintas eras y perspectivas cosmológicas. Hay otra costura, más honda: en la habitación duodécima del descenso —territorio kobold— la compañía rescató un sarcófago bajo el alias de “el Elfo Troll”; era Kerbog_Khan, refugiado de la cristalización de Ardis Vala, y los andantes nunca supieron a quién habían sacado del pozo. Por Kerbog, por Mirela y por los hijos perdidos, las dos crónicas pueden tocarse en cualquier jornada.

Figuras de Helix

La aldea que los mandó a los túmulos y que después los recibió con recelo:

FiguraQuién es
Massas el Magníficomago
HHR Pumphjoyero
Vicario_Otarbrazo eclesial de la Inquisición del Abad
Crotos Ironguardhijo del barón Olis Blackfell
Compañía Zafiro (Clara, al frente)rivales letales
Espíritu de Nergalmanipulador mítico que indujo el fratricidio bajo tierra
Varghuliscaballero-muerte que patrulla los túmulos

La compañía

Nómina en construcción en el archivo. Andantes documentados hasta el cierre: Yuki, Klemidius, Mortan, Silas del Umbral, Héctor Risco, Barcock, Dimitri, Eric Malfoy, y un enano cuyo nombre el archivo aún no fija. Sus fichas de personaje van aparte.

Ver también


Capa interna [R]

No diegético; el dispositivo de la mesa, fuera de la lectura pública.

  • Ref.: NOV S13 (13_S13.md, §“Belial cobra a todos”, §“Condenados”). Citas: “Está hecho”; “vengan a buscarnos al Infierno”.
  • TPK total confirmado (“Todos los Condenados caen”). El Papa Alejandro VI queda herido de extrema gravedad en el cuerpo de Mortan; su muerte NO está ratificada — no cerrarla en canon.
  • Los “puntos de Esperanza” son diegéticos por decisión del arco: la Esperanza es sustancia en la condena (mientras exista, queda algo humano). La migración de sistema (PF1e → reglamento inspirado en Inferno / La Divina Comedia / Las historias no contadas de Virgilio) queda diegetizada como el descenso, igual que el “ascenso de plano” ACKS→3.x de S9: el reglamento vuelve a ser cosmología.
  • “Condenados” y “perdidos” se usan ambos en el audio; el Máster propone la continuidad con los mismos personajes.
  • La ficha usa Anti_Inferno como el eco del Ante-Inferno del Descenso (CDI) y SOGOL/Sigil como la “ciudad de los planos” que recibe el puente; el consolidado dice “el Infierno y la ciudad de los planos acaban de recibir un puente nuevo” sin nombrar SOGOL — el enlace es puente de archivo entre crónicas, no cita del audio.
  • Migración de contenido (17/07/2026): las secciones “Quiénes fueron y dónde anduvieron”, “La crónica hermana”, “Figuras de Helix” y “La compañía” se integraron desde la vieja ficha-campaña Novatos_Ravenloft (hoy redirect a esta). Se limpió de “novatos” y se diegetizó. Valachhan no tiene ficha propia todavía (se deja sin wikilink). Roster: Dimitri y Eric Malfoy van sin enlace (sin slug propio aún). Refs.: consolidado meta/narrativas/NOVATOS_consolidado_2026-07-17/ (S1–S13 + S4–6 inferidas) y COTEJO_NOVATOS.md.

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