«… canta marinero, rema ya, rema que todavía tu cabeza, está sobre tus hombros

no pierdas el norte marinerito ya, que así tu cabeza, al fondo se irá…»

— Benetton, fragmento de «cánticos para marineros desesperados»

El documento

Dos estrofas de cuatro versos, cortos, de remo: rema ya, rema. Es un cántico de cubierta, de los que se cantan para llevar el ritmo, y su humor es el de la cubierta también: mientras cantes, la cabeza está sobre los hombros; si perdés el norte, se va al fondo. El compilador de Sucesos_de_Antiterra lo rotula «Último poema» y lo firma, después, como fragmento de una obra mayor, cánticos para marineros desesperados, de la que no se conserva nada más.

La datación es la del bloque: «doce años antes» de 1901, es decir 1889 A.D.A., y el cántico es la pieza del corpus que mejor calza con esa fecha. Ese año los Reguladores cruzaron el mar desde Atlántida con los trescientos atlantes como fuerza expedicionaria, para desembarcar en la costa del Mediterráneo y subir hacia París. Un paladín que salió del Helheim y se embarcó con trescientos hombres tuvo tiempo de escribir para marineros desesperados. Y si la frase sobre «el Inframundo de Hela» es suya, tuvo también motivo.

La cabeza al fondo

Debajo de la última comilla, la copia trae un paréntesis: (como la de Barbatos). No es verso. Es glosa del compilador, que en 1901 acababa de escribir «acabar con Barbatos. Lo logran» y leyó el cántico de 1889 como si hubiera sido escrito para ese día. La glosa dice algo y calla algo. Dice que la cabeza de Barbatos, Primer Señor del Primer Infierno, se fue al fondo: apoya la versión de la decapitación. Calla quién la cortó. Sucesos tampoco lo dice: «Lo logran», en plural y sin agente.

El archivo del fin de Antiterra sí lo dice: fue Ariel, hijo de la última Dama del Dolor, quien decapitó a Barbatos en su paraíso podrido de Avernus, cumpliendo el pacto con Lucifer: un mundo de refugio a cambio del Primer Señor. Otras entradas del archivo le habían dado el golpe final a Benetton, por su lanza y por el «frío acero» de sus cartas; el archivero las corrigió, porque el frío acero es una frase y no un testimonio. Lo que el cántico prueba es la cabeza. El nombre lo prueba otra entrada.

El umbral de Hela

Entre el colofón de El reflejo del alma y el rótulo «Último poema», la copia trae una frase sin firma:

Mientras existan seres malignos en el universo, siempre habrá un infierno esperándolos. No todos tuvieron la suerte de tener una estancia tan grata en el Inframundo de Hela.

Puede ser de Benetton, cierre de las poesías cortas, y entonces es un recuerdo: el paladín salió de las puertas del Helheim, «entre las frías brumas», el año del Labrador, y la estancia grata sería la suya. Puede ser del compilador, puente hacia el cántico, y entonces es ironía sobre Barbatos, que no tuvo esa suerte. La primera frase, además, dialoga con las cartas: allá el infierno subsiste mientras alguien lo crea necesario; acá, mientras existan seres malignos. Son dos doctrinas, no una; si son del mismo hombre, cambió de opinión en el mismo año. El archivo no decide y lo deja en UMBRA.

Reservas

No consta cuántos cánticos formaban la obra ni si «Último poema» es rótulo del compilador o título del paladín. No consta si el cántico se cantó a bordo. No consta que Benetton haya visto la cabeza de Barbatos ir al fondo, ni que haya estado presente: el cántico es de 1889 y la cabeza de 1901.

Véase además: Paladines_Poetas · Benetton · Cartas_a_Caro_Cuore · El_Reflejo_del_Alma · Barbatos · Ariel_Profundos · Lucifer · Septiembre_Negro_1901 · Brightwind · Los_Reguladores · Sucesos_de_Antiterra


▣ CITADO — el cántico va tal cual lo conserva Sucesos de Antiterra. La glosa «(como la de Barbatos)» se transmite como glosa. El umbral de Hela es UMBRA; la atribución de la decapitación a Ariel es CITADA en otra entrada.