
Chatarrero y biopunk del reducto, Gusano —también llamado Gonzago— fue el socio de taller de Zaa: juntos fabricaban las armas tumberas que armaban a la resistencia, pieza a pieza, con lo que la cuarentena dejaba tirado. Digno y castigado, era de los que no fallan: secuaz de confianza en cada avanzada, cada uno en su moto, coronando colinas para espiar los complejos vigilados del enemigo.
Fue él quien, con un mal presentimiento clavado en el pecho, rogó a Ángel García que acudiera al bosque a salvar a los heridos, y quien la guio hasta el claro donde la médica encontró la muerte. Después acompañó a Kreider cuando el búnker entero se echó al riel en el tren blindado, siempre en el lugar donde hacían falta manos.
Su rastro se pierde ahí: en la maniobra desesperada que partió el tren en dos, Gusano cayó del convoy. La crónica no registra su final.
Vínculos
- Zaa — su socia de taller y de avanzadas
- Ángel García — la médica que llamó al rescate
- Kreider — el jefazo al que acompañó en la gira del tren
- el tren rojo — el convoy del que cayó
- 2087 — la Pandemia del Mundo Nuevo