
Obra perdida de Marcos_el_Mago: por ella las plumas se mojan en Sangre y las espadas en tinta.
La mano dejó el libro perdido a un lado y retrató su divisa, que es la parte que sobrevivió. En primer plano, sobre el reborde de piedra: la pluma clavada en un cuenco de sangre oscura y, junto a ella, la espada acostada con la hoja mojada de tinta negra. Los dos instrumentos puestos en espejo exacto, uno haciendo el oficio del otro. Detrás, en el corredor de jeroglíficos, el sacerdote viejo le va señalando los caracteres al sabio venido de Oriente. Escribir y combatir, el mismo oficio: no hay que explicarlo, está sobre la mesa.
Presentación
Rerum divinarum et humanarum —De las cosas divinas y humanas— es una de las obras perdidas que el archivo conserva por fragmentos y citas. Su autoría se atribuye a Marcos el Mago; su divisa la define entera: por ella las plumas se mojan en Sangre y las espadas en tinta —la fórmula de un libro donde escribir y combatir son el mismo oficio—.
Comparte plegaria de apertura con el Ludus_Umbrarum, la otra obra perdida —la del mago Pablo de Alejandría—:
“Los muertos no viven, las sombras no se alzan, aunque tú lo jugaste y luego el vivir lo extirpó de tu memoria.”
Lo que el fragmento conserva
El fragmento superviviente arranca con la visita de un sabio de Oriente a Egipto, que se hace explicar por un sacerdote los jeroglíficos de Menfis y Tebas: en esos caracteres se conservaba la memoria del antiguo poderío de reyes y villanos como Ramsés de África y Graz’zt de Etiopía, soberanos de Oriente y Asia Menor, y de héroes fundadores como Elisteo de la Tebas griega y el Innombrable de la profunda Turquía Orca.
La obra narra el vagar de doscientos años tras la confusión de las lenguas; y el juramento de los Vigilantes: doscientos que descendieron a Ardis, en Antiterra —la cima que llamaron Hermón porque en ella juraron y se comprometieron bajo anatema—. De los rayos posteriores al diluvio nace la adoración: Zeus o Júpiter, el que luego sería conocido como Faragod por Zaragoza; los dioses dormidos despiertan en el Plano Astral. Y no mucho después, Prometeo —también conocido como Dou-Frome— roba el fuego del Sol y los secretos de la dualidad.
La cadena del saber que el fragmento traza: de Zoroastro a los fundadores de las ciudades invisibles; Hermes_Trismegisto de Egipto traspasó su conocimiento a Diaprepes de la Atlántida.
Vínculos
- Ludus_Umbrarum — la obra gemela perdida, de Pablo de Alejandría; misma plegaria
- Pablo de Alejandría — autor de la obra gemela
- Graz’zt — “de Etiopía”, soberano antiguo en los jeroglíficos
- Elisteo — héroe fundador de la Tebas griega
- el Innombrable — héroe fundador de la Turquía Orca
- Ardis — donde los doscientos Vigilantes juraron (monte Hermón)
- Faragod — Júpiter, “por Zaragoza”
- Dou-Frome — Prometeo; el robo del fuego y de los secretos de la dualidad
- Diaprepes — receptor atlante del saber de Hermes Trismegisto
- Magia Dual — los “secretos de la dualidad” robados