
“Los muertos no viven, las sombras no se alzan, aunque tú lo jugaste y luego el vivir lo extirpó de tu memoria.”
La mano retrató el hueco: sobre la mesa del erudito, el rectángulo de madera limpia donde el volumen estuvo siglos, con el polvo respetando el borde. Alrededor sobrevive lo que sobrevive — las hojas sueltas, la tablilla, el cráneo, la vela — y apoyado contra el vacío, abierto, el tablero de paneles oscuros cuyo dibujo es claramente un sistema de reglas que ya nadie sabe leer. Y arriba, en la pared, la jugada: las sombras proyectan piezas en mitad de una partida, un jinete entre ellas, y ninguna de esas piezas está sobre el tablero.
Presentación
Ludus Umbrarum —el Juego de las Sombras— es obra perdida del mago Pablo de Alejandría. El archivo la conserva solo por su título y su plegaria, que comparte palabra por palabra con el Rerum_divinarum_et_humanarum de Marcos_el_Mago — dos libros gemelos con una misma oración en el umbral.
La plegaria es de las líneas más extrañas del archivo: habla de algo que fue jugado y que el vivir extirpó de la memoria. La doctrina del Plata la lee como la cifra del propio archivo: lo que se jugó existe aunque nadie lo recuerde; el libro perdido es el lugar donde lo jugado espera.
El título resuena con el Juego de las Sombras que el archivo registra en las Plataformas —el dispositivo donde los participantes resuelven el conflicto dual a riesgo de volverse Guardianes—. Si el Ludus Umbrarum es el tratado de ese juego, su pérdida explica por qué las reglas solo se conocen jugándolas.
Vínculos
- Pablo de Alejandría — autor
- Rerum_divinarum_et_humanarum — la obra gemela perdida, de Marcos el Mago
- Juego_de_las_Sombras — el juego de las Plataformas con el que el título resuena
- Eisagogika — la otra gran obra de Pablo que el archivo sí conserva