
Hija adoptiva de Kreider por la vieja costumbre romana de adopción y patronazgo que ordena la vida bajo el encierro, Capecita creció en el búnker rodeada de su séquito de punky girls —Edo, Mertiolat, Chuba— y de la certeza de que el mundo de arriba le debía algo. Cuando Shibuya la puso bajo su ala y la inició en su visión de esperanza, ella repetía las frases del referente con fervor; nadie supo nunca si por convicción o por terror.
La verdad se abrió como una trampa. La cabaña del lago donde la banda creyó refugiarse era su propio reality: cámaras encendidas, teleaudiencia subiendo, las punky girls ya registradas en la Lolita Option jugando al tenis como señuelos. Capecita, siempre aspirante a lo más alto, había arrastrado a todos adentro de su show. El complejo la consagró nueva estrella del programa y la devoró a la vez: una hija abusada por la misma maquinaria que la encumbraba, cargando la culpa sobre Kreider.
Murió en el aire, durante la fuga sobre el mar. Zaa la encañonó con una pistola que creía descargada; la joven forzó el arma y en el forcejeo recibió un tiro en el pecho, cumpliendo la profecía que ella misma había pronunciado. El avión se alejó con su cuerpo a bordo, entre los heridos que despertaban.
Vínculos
- Kreider — su padre adoptivo, sobre quien descargó la culpa
- Shibuya — el referente que la inició en su visión
- Zaa — el arma forcejeada que selló su profecía
- las punky girls — su séquito, Edo, Mertiolat y Chuba
- el conglomerado de los Bosques Sanos — el escenario de su reality
- 2087 — la Pandemia del Mundo Nuevo