
A unos setenta y cinco kilómetros del subte de Kreider, en lo alto del conglomerado de los Bosques Sanos, se levanta la villa Albalonga junto a la fuente que llaman Fons Egeria. El nombre latino no es capricho: toda la comarca juega a la Roma de utilería, y la villa es su pieza mejor custodiada. Quien coronó la colina de enfrente contó unas cuarenta guardias en moto, ametralladoras, lanzagranadas y hasta espadas; nada entra ni sale sin que lo registren las cámaras.
Puertas adentro funciona el proyecto OPER, la obra del CEO Zíides y de sus operadoras enmascaradas. Bajo carpas de falsa cuarentena —el decorado sanitario que en 2087 lo disculpa todo— se estabiliza, se reeduca y se prepara a niñas raptadas para el mercado que los panfletos llaman “Lolita Option”. Las huérfanas del séquito de Capecita ya figuraban en esos registros; el enemigo cazaba caras y nombres para engrosarlos.
La banda del búnker marchó sobre la villa en dos buses blindados y un auto. No llegó: a mitad de camino un misil caído de un cielo despejado volcó uno de los buses, delatados los expedicionarios por sus propios celulares. Los sobrevivientes terminaron en el lago de camping vecino, entre cabañas de ricos y famosos que resultaron ser un set encendido: la antesala televisada de la cacería de los Bosques Sanos. La villa quedó atrás, intacta, como una deuda.
Vínculos
- Conglomerado de los Bosques Sanos — la comarca que la contiene y la encubre
- Zíides — CEO del proyecto OPER, señor de la villa
- OPT — el programa de rapto y “reeducación”
- Capecita — sus punky girls ya estaban registradas en la Lolita Option
- hardhold de Kreider — punto de partida de la incursión fallida
- incursión a villa Albalonga — la expedición emboscada
- 2087 — la Pandemia del Mundo Nuevo