
Se alimentó de lo que cae del cielo, y ahora amenaza con hacer caer el cielo entero.
Nacido de la droga que cae del cielo
Blanqui no fue engendrado por padre ni madre, sino por un veneno venido de lejos. Es un gusano nacido del consumo de la droga concentrada que llega a la Tierra en los meteoritos desprendidos de mundos remotos —esa sustancia que envenena y transforma, la misma que alimenta las bombas-droga mutágenas de la ciudad—. De su ingesta desmedida cuajó esta criatura: un organismo que no debería existir, hecho de apetito y de materia caída del espacio.
Pero Blanqui no es solo hambre. En su interior guarda algo que lo vuelve único y terrible: emociones que aún resuenan en él, ecos de una vida que la droga arrastró y depositó en el gusano.
Las emociones del hermano
Esas emociones eran las del hermano de Rave —o Rey, según lo deforma el audio de las crónicas—. Y Rey las quiso de vuelta. Movido por el duelo, buscó las emociones de su hermano que seguían latiendo en la criatura, y las alcanzó con la ayuda de operativos de Marte en la Luna.
Las crónicas precisan la tragedia: el hermano, Grant, había muerto en un asalto a un banco de Buenos Aires, abatido por el superhéroe Armagedón; Rey lo sostuvo un tiempo como una ilusión alimentada por la droga, hasta que al fin ambos —el que buscaba y el buscado— terminaron fundidos con la ambrosía en el propio gusano. Blanqui no es, entonces, una criatura ajena: es lo que quedó de dos hermanos y de la sustancia divina, cosidos en un solo organismo de conciencia múltiple.
La amenaza que horada la Luna
Lo que quedó tras esa operación es una catástrofe en marcha. Ahora el gusano horada el satélite desde adentro, abriendo galerías en la roca lunar. Y el peligro no es local: si Blanqui sigue royendo, la integridad estructural del planetoide podría colapsar. La Luna quebrada llovería entonces sobre la Tierra —una lluvia de fragmentos que amenazaría la órbita misma y, con ella, toda la vida en la superficie.
Blanqui es, así, una amenaza cósmica de raíz íntima: un gusano hecho de una droga estelar y del dolor de un hermano, que por saciar su hambre podría hacer caer el cielo sobre el mundo que no cayó.
El gusano en el tiempo
En el desenlace del arco, Blanqui deja de ser un accidente para volverse un arma con cuenta regresiva. Criado por la mano de Hécate en la cara oculta de la Luna y cebado con la ambrosía como único combustible, el gusano es enviado —junto con la “piedra negra” de la sustancia— a la Luna del pasado, hacia 1890: así tendrá casi tres siglos para crecer y madurar, y estará listo para estallar justo cuando la línea del tiempo alcance el 2035. El plan convierte el duelo de dos hermanos en el reloj de una catástrofe planetaria.
Su nombre no es inocente. Blanqui evoca a Louis-Auguste Blanqui, el revolucionario de la Comuna que, encerrado en el Fuerte del Toro, escribió La eternidad por los astros —esa cosmología del eterno retorno donde cada estrella y cada luna repiten para siempre sus destinos—. El gusano que hace y deshace la Luna a través del tiempo lleva, en su apodo, la firma de esa idea del retorno infinito.
El mismo gusano en otra orilla del ciclo
Este Blanqui no es una invención aislada de Never 9-11: es la misma figura cosmológica que ya rondaba París Ucrónica. Allí, Blanqui Celeste —la versión ucrónica de Auguste Blanqui, encerrado en la Prisión del Toro (el Fuerte del Toro) durante la Comuna— también deviene un gusano cósmico que habita la Luna y repite su propio nombre, y cuya liberación desata el Cronocidio. Dos campañas separadas por más de un siglo diegético llegaron, cada una por su lado, a la misma imagen: el revolucionario de La eternidad por los astros convertido en gusano lunar del eterno retorno. El apodo, en las dos orillas, firma la misma idea.
Vínculos
- Rave / Rey — quien buscó en el gusano las emociones de su hermano Grant y terminó fundido en él
- Hécate — quien lo cría en la Luna
- la ambrosía — su único combustible
- Marte — cuyos operativos lo alcanzaron en la Luna
- Luna — el satélite que el gusano horada desde dentro
- New York — la Tierra amenazada por su lluvia de fragmentos
- Blanqui Celeste (París Ucrónica) — la misma figura en otra campaña: el comunero devenido gusano lunar que repite su nombre
- Prisión del Toro — el Fuerte del Toro donde el Blanqui histórico escribió La eternidad por los astros
- Cronocidio — lo que en París Ucrónica desata la liberación de Blanqui
Capa lúdica [R]: criatura de Never 9-11 (Mutants & Masterminds). Gusano nacido de la droga meteorítica + la fusión de dos hermanos (Rey y Grant) con la ambrosía; roedor de la estructura lunar (amenaza de colapso orbital); enviado al pasado (1890) para madurar 300 años. Nombre = Louis-Auguste Blanqui (L’éternité par les astres).