Casa Negra

Pertenecer a ella es traición. Así lo dice el decreto. Y sin embargo los oráculos, cada vez que se los consulta, «emiten casi por default» una sola profecía: el señor de la Casa Negra será rey. Eso ya fue dicho. Esta entrada registra a la única casa de Vala que es, al mismo tiempo, crimen y destino.

La base del Zigurat

Siete son las Casas mayores que se enfrentan por el poder en Vala, cada una ligada a un color, cada una en su escalón. La figura que las reúne es el Zigurat, la pirámide del reino: la Casa Azul arriba de todo, gobernando desde Uruk —«la de los hombres», la única que todavía tiene injerencia—; por encima de ella sólo la Casa de Plata, también dicha Casa Blanca, guardiana retirada a la luna, del Dios Sin; la Casa Roja de Bahía Roja como músculo, marcial y neutral; la Casa Dorada como Guardia Especial del Rey por juramento de protección; y las casas del sur —la Negra, la Verde Amarilla, la Naranja Lila— abajo y afuera, «medio rebeldes» contra el trono.

La Casa Negra es el piso de esa pirámide. De ahí sale la ley moral del reino: es una casa que tiene que aceptar que está abajo. «El chanchullo es parte del asunto, pero nunca la rebelión. Nunca lo que está abajo debe querer estar arriba. Porque nada de lo que está arriba estaría sin la base.» Sus valores son los más antiguos y son el fundamento. Por eso su rebelión no es un conflicto más entre casas: es la ruptura del principio que ordena el mundo. Su territorio es el sur, hasta tal punto que el propio sur cósmico, «el nadir del zenit», se manifiesta como la Casa Negra.

La Torre y la tierra

Su sede histórica es la Torre Negra —también dicha «torre oscura»—, en las montañas: «la torre de la Casa Negra, una verdadera mansión del riesgo». Se la ve a lo lejos desde el valle; el acceso es un camino serpentante de algunos kilómetros por terreno sinuoso y arbolado. La Torre está marcada en el mapa.

Existe además «la tierra de la Casa Negra», con perímetro establecido y vigilado, a unas cien millas —o cien kilómetros, según quién mida— del punto de partida de la expedición. Sus hombres marcan ese perímetro con armaduras que declaran: «esto pertenece a la Casa Negra». Como recinto, la Casa tiene grados: se puede aparecer «en la casa negra en el grado abajo del todo». Y tiene oscuridad propia: «por la oscuridad de la casa negra, no ves». Se puede llegar a ella por magia de desplazamiento, la llamada word of recall.

Aquí conviene anotar la paradoja sin resolverla: la Casa está prohibida y exiliada, y sin embargo reclama territorio, establece perímetros y releva a los Wordbreakers de sus funciones dentro de «zona de la Casa Negra». El destierro, se ve, no borra el dominio.

La insignia

Sus hombres ostentan la insignia en el atuendo. El nuevo símbolo es un ojo de dragón encima, montado sobre unos trazos «como decías, el chino o japonés»: uno de cuatro logos. Qué desplazó al símbolo anterior, y cuáles son los otros tres, el archivo no lo dice. El emblema no es adorno: «el dragón negro es el que domina aquí», y la Casa es la facción del culto dracónico, señora de la negromancia y del dragón negro. Ninguna otra casa concentra al mismo tiempo prohibición legal, profecía real y control del dragón.

Señorío y sucesión

La Casa está a cargo de un señor —la forma correcta es Casa Negra, nunca «Casa Oscura»—, cargo que confiere poder de mando sobre subordinados, el control de la esfera de aniquilación del Gran Kante, y la potestad de relevar a los Wordbreakers dentro de zona propia.

Su último líder rebelde es Ob Caligni: desterrado, escondido en la Torre Negra, con rehenes en su poder y reclamando el huevo negro; principal enemigo del Rey. La sucesión quedó reglada por acuerdo firmado: quien traiga la cabeza del rebelde de la Casa Negra es nombrado su sucesor y Señor de la casa. Por ese camino Garkhan fue proclamado nuevo señor in absentia de su padre, mediante decreto del príncipe. Porque el destierro no es definitivo: una casa puede ser exiliada, pero eso no quiere decir que sea para siempre, si se encuentra a alguien digno de su nombre. De la Casa es también Chisca, que se dice hija o allegada de Ob Caligni — el tramo es confuso y así se lo deja.

Política hacia afuera

Aun proscripta, la Casa opera como potencia: propuso el matrimonio de Taylor con Talia Cristalia de la Casa Verde para hacer alianza, y dispone de la doncella que antes era de la Casa Azul — la casa rival y gobernante, a la que los Wordbreakers deben enfrentar. La Casa de Plata es la máxima autoridad sobre el perímetro, y aliada de los Wordbreakers. Entre los enemigos declarados de la Casa Negra consta Luigi Vampa. Su rehabilitación o su aniquilación reordenan toda la jerarquía de las siete casas: no hay pieza más pesada en el tablero de Vala.

La profecía y su réplica

Los oráculos lo repiten: el señor de la Casa Negra será rey. Pero hay voces que replican, con la sequedad de los que llevan cuentas, que ese señor «nunca fue rey por un minuto». Este cronista consigna las dos cosas y no elige: una profecía dicha y un trono nunca ocupado pueden convivir mucho tiempo. A veces para eso están las profecías.

Advertencias del cronista

Acá conviene pisar el freno. Los itinerarios discrepan sobre dónde queda la Torre Negra: unos la ponen «dentro de las montañas de Úrsula», otros «dentro de las montañas de Uruk-la-Zul». Si son dos cadenas o una sola con dos nombres, nadie lo estableció. Tampoco está fijada la conversión de la distancia: cien millas y cien kilómetros constan por igual. Quedan abiertas, además, las preguntas gruesas: por qué fue exiliada y prohibida la Casa, y quién dictó el decreto; qué es el huevo negro que reclama Ob Caligni y quiénes son sus rehenes; qué es el Gran Kante y cómo se opera su esfera de aniquilación; cuántos son los grados de la Casa y qué relación guardan con la Torre; si «la tierra de la Casa Negra» coincide con el perímetro de la Torre o es un dominio mayor. Corre por ahí el dicho de que en la Casa Negra no hay malos dudos ni torturadores — si es norma del mundo o comentario al pasar, el archivo no lo garantiza, y este cronista no lo va a inventar.

Véase además: Ob Caligni · Garkhan · Torre Negra · Wordbreakers · Luigi Vampa


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.