
Philippe
«Philippe obviamente hereditario.» — fórmula de reconocimiento, tal como la conserva el archivo
Hay hombres cuyo nombre precede a sus obras, y hombres cuyas obras terminan por fabricarles un nombre; Philippe, raro entre los rarísimos, pertenece a ambas estirpes a la vez. Su posición no se gana: se transmite. Y sin embargo, cuanto de él vale la pena contar —el favor de un Jinete, la voz de un dios oído por pocos, una ciudad fundada— fue, como consta en los registros, «obra de él».
De la sangre
Su nobleza es de linaje hereditario, y fue reconocida en ceremonia: «philip y yo por ejemplo moni también que sea noble», dice la voz del archivo, poniendo a Moni a su lado en esa misma condición. De quién hereda —padre, casa, título, nombre de linaje— los registros callan; la sangre de Philippe es un río del que solo conocemos la desembocadura.
De la ciudad
Philippe es uno de los fundadores de París bajo el régimen ucrónico, y su nombre queda atado a la existencia misma de su gobierno: «gracias a la ucronía ahora está activo el gobierno de París». Cuántos fundadores fueron, quiénes los otros, y qué cargo le corresponde a Philippe dentro de ese gobierno, son cosas que este cronista no ha podido establecer.
De la voz y del favor
Dos vías, acaso distintas, acaso una sola, lo unen a lo que está por encima de los hombres. La primera es el oído: se dice de él «que ha sabido escuchar y canalizar la voz de Kronamon» — y nótese la fórmula, ha sabido, que declara destreza adquirida y no don caído del cielo. La segunda es el favor: «Philippe quedó como el favorito del Jinete de la Guerra», y los registros precisan que ello fue «obra de él». El favor no le llovió: lo produjo. Qué obliga y qué otorga ser favorito de semejante entidad, y en qué consistió esa obra, el archivo no lo dice; y si la voz de Kronamon y el favor del Jinete son un mismo cauce o dos poderes independientes, tampoco.
Del equipaje
Lleva encima «el anillito de philippe» — mágico, en diminutivo, pieza única en los registros: no hay noticia de otro igual ni de quién más porte uno. Nada más se afirma de él: ni propiedades, ni material, ni procedencia.
Dispone además de plumas mágicas de duración limitada, que le permiten volar y reconocer: «voy volando tipo viendo a ver si veo algún marinero ahí en el naufragio». Y en el episodio de la bengala es él quien maneja el aparato: pide el lanzador, dispara, y da instrucciones a los demás sobre adónde apuntar. El noble que hereda es también, cuando hace falta, el que señala el rumbo del disparo.
Del durmiente de Éfeso
En Éfeso se plantea su sueño profundo voluntario. Los registros lo llaman el estado de «bello durmiente», y consignan que hubo que ir por él: «antes de ir a buscar a philippe cuando estaba haciendo de bello durmiente». Que su ausencia genere expedición mide su peso mejor que cualquier título: un noble hereditario puede permitirse desaparecer del tiempo, porque su posición lo espera. Quién lo durmió, cuánto duró, quién fue a buscarlo y cómo se lo despertó: preguntas abiertas.
Del tren
Viaja en el tren, y de ese viaje queda una sentencia breve y enigmática: «destino está contento con Philippe». No conozco elogio más inquietante.
Advertencias del cronista
Confieso, con la melancolía de quien ha revisado los mismos rollos demasiadas veces, lo que no pude cerrar. No sé qué hace el anillo, más allá de ser mágico. No sé si el «bello durmiente» fue sueño encantado en sentido pleno o manera de decir de los que lo contaron. No sé de dónde salen las plumas, cuántas quedan, ni cuánto dura cada una. No sé si el anillo es la fuente de la canalización, si el favor del Jinete causó el sueño, ni si la fundación de París precede o sigue al despertar: el orden del tiempo de Philippe —fundación, sueño, favor, despertar— sigue sin trenzarse. Y queda una sombra en los márgenes: una tal «filipa» que las voces del archivo pronuncian, y que podría ser el mismo Philippe mal oído, o un tercer personaje que nadie ha identificado. Este cronista anota la sombra y no la disipa.
Véase además: Jinete de la Guerra · Kronamon · París
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.