El rey en su trono, entre los estandartes de las dos órdenes, con el puerto abierto detrás y los suyos de rodillas.

Un epiléptico loco.


Perdida Tierra Santa, el único bastión cristiano que queda es Chipre, la Isla del Cobre: allí se retiraron los últimos templarios y hospitalarios. La gobierna un rey al que en la mesa describen sin diplomacia —un epiléptico loco—, y el cuaderno lo agrava: lo anota como rey y bestia, con un reskin de caballero de la muerte al margen.

La isla es la escala obligada del viaje: de Génova a Chipre, y de Chipre a Tierra Santa. Su historia previa está anotada en el papel — vendida a los templarios un año después de tomada, y la casa de Lusignan como reyes de Jerusalén en el exilio, con capital en Famagusta.


Vínculos


En el papel

C55 p31«En Chipre un Rey y Bestia, epiléptico» con el reskin al margen, la venta de la isla a los templarios y Famagusta anotada como capital.


[R] — Capa asertórica de mesa. Entidad de FLORENZEN minada del cruce entre la crónica jugada y el cuaderno C55. Pendiente de cotejo con el cuaderno físico.