En una semana, en Génova.
La otra gran ciudad marítima con galeras hacia ultramar: rival de Venecia y menos amiga de los musulmanes. Es el punto de cita y el punto de partida — de Génova a Chipre, y de Chipre a Tierra Santa.
El barrio de la Ribera es lo que se ve al llegar: callejones angostos y malolientes, olor a pescado y a población que suda, estibadores, barqueros, golfos, rufianes, guardias aburridos; en el hueco entre dos edificios, prostitutas ofreciendo un último rapidito antes de la salida.
De aquí sale la cruzada de las mujeres. Un grupo que se hizo forjar armaduras a medida y se entrenó especialmente, decidido a ir a buscar a los niños que se perdieron hace ochenta años y a reconquistar Tierra Santa. Su cabeza, María, no negocia porcentaje: pide que por cada una de sus cincuenta mujeres caída haya un dinero para mantener a su familia en Génova, y que con parte del negocio, una vez conquistada Jerusalén, se funde una casa hospitalaria. Se retrata a sí misma y a las suyas de una sola frase: «somos de botas con botas; salvo yo, que ando descalza».
Es también el origen de una incorporación: Niki, la carmelita descalza, viene ligada a esa tentativa de cruzada de mujeres iniciada en Génova por esas fechas.
Vínculos
- Florenzen — la crónica que se embarca acá.
- Niki, la Carmelita — se suma al grupo por la cruzada de mujeres genovesa.
- Chipre — la escala siguiente.
- Alberich — en la taberna de la ciudad, según el cuaderno.
En el papel
C55 p30 — Génova y Venecia anotadas juntas, con Marco Polo genovés cautivo, «de los primeros», El Millone, las ciudades invisibles, el Arsenal y «un arte de Recordar». C55 p34 — el templario Luca cruzando vía Génova con cincuenta lombardos, «especialista en empresas de Alto Riesgo», y Niki en la taberna de la Buena Mercadería con Alberich: el arranque genovés, ya reelaborado en el papel. También en p58 y p81.
[R] — Capa asertórica de mesa. Entidad de FLORENZEN minada del cruce entre la crónica jugada y el cuaderno C55. Pendiente de cotejo con el cuaderno físico.