
El Ilkán en su tienda, la carta lacrada sobre la mesa, pensando un pacto que hay que coordinar con dos mundos a la vez.
Quiso coordinar con los musulmanes.
El gran señor mongol, el Ilkán. Con su apoyo y el del ex rey de Jerusalén puede montarse un negocio que reciba la mercadería y, de paso, abrir una vía de peregrinaje — todo beneficio. En la crónica no aparece él sino su embajador, Isol, que además es padrino de uno de sus hijos.
El cuaderno lo ancla en la historia real y subraya lo que le interesa: hijo de Arghun y descendiente directo de Gengis Kan, quiso coordinar con los musulmanes. Esa coordinación —la alianza que nunca terminó de cerrar— es el motor diplomático de toda esta parte de la crónica.
Vínculos
- Famagusta — donde se espera su ataque.
- Chipre — el bastión que depende de él.
- Florenzen — la crónica.
En el papel
C55 p31 — «quiso coordinar con los musulmanes. En particular con Ghazan, el hijo de Arghun, descendiente directo de Genghis Khan», con la fecha 1299 al margen.
[R] — Capa asertórica de mesa. Entidad de FLORENZEN minada del cruce entre la crónica jugada y el cuaderno C55. Pendiente de cotejo con el cuaderno físico.