
Veinte mil dólares por subir la piedra a la torre. Lo que cuesta de verdad no se paga en dólares.
El camarada que jugaba a dos puntas
Ricardo Moretti entra en la gesta como uno más del grupo —un camarada, hombre de imprenta y de sindicato gráfico—, pero no es lo que aparenta. Por debajo de esa fachada de compañero opera como agente de la otra orilla: pertenece a la Logia Anael, la masonería de derecha del Buenos Aires de 1966, esa “organización del norte” anticomunista atada a los gremios “emprendedores” y, más arriba todavía, a la Propaganda Due de Lucio Gelli. Lo que para los suyos era un camarada más resulta, cuando se le cae la cara, la mano de Anael metida dentro del grupo.
La reaparición en Claromecó
Moretti vuelve a escena lejos de Buenos Aires, en Claromecó, ya sin disfraz. Reaparece cambiado: la piel agrisada, los rasgos afilados y aquilinos, un bastón que es estoque —espada disimulada de caña—, el aire de quien ha cruzado algún umbral y volvió marcado. Trae una oferta y una delación. Ofrece veinte mil dólares a quien suba la piedra azul hasta lo alto del faro y consuma allí el rito; y de paso señala a Irene como traidora, “gente del norte”, una infiltrada con demasiada información y un hilo que la ataría a cierto Dr. Harrington. La acusación, vista desde el otro lado, es la del agente que llama traidor al ajeno para cubrir que el infiltrado es él.
La vuelta del grupo contra él
El plan de Moretti no llega a buen puerto. En el clímax del faro el grupo se vuelve contra el camarada que los había estado usando: en plena linterna, mientras la luz se invierte y la torre empieza a respirar, una de las suyas —la crónica recuerda el golpe a nombre de Dulce— le abre la cabeza de un hachazo, una escena de espanto que el propio cuaderno compara con The Shining. Moretti queda en el suelo, agonizante, hundido en un coma del que nadie da nada. El grupo lo despoja antes de dejarlo para la ambulancia: le arrancan el saco, los papeles ensangrentados y el bastón-estoque, y lo abandonan tendido junto a la torre, con la suerte sin confirmar.
El que sobrevivió y se borró
Pero Moretti no muere. Sobrevive al hachazo, y a la cabecera del moribundo llega la mano que lo había puesto ahí: protegido por la SIDE, le dan el alta y lo devuelven a Buenos Aires, donde el rastro se pierde. De aquel camarada despojado y dado por muerto junto al faro no queda más que la certeza —ahora confirmada— de a quién servía desde el principio: a la Logia_Anael, la derecha esotérica del avión a las Malvinas, que recupera a su agente y lo guarda de vuelta en la sombra de donde había salido. Su arco queda abierto: nadie sabe dónde está el hombre de la piel gris que pagaba por el rito, ni cuándo Anael volverá a soltarlo sobre el grupo.
Notas
La crónica vacila sobre el lugar de Moretti en la gesta —lo asienta a la vez como uno de los camaradas del grupo y como el antagonista infiltrado que termina siendo—; la diégesis resuelve la tensión a su favor: era de los suyos solo en apariencia, y su verdadera lealtad estaba en la logia.
Vínculos
- Logia_Anael — la logia de derecha de la que Moretti es agente; lo recupera y lo protege al final
- Lucio_Gelli_P2_Propaganda_Due — la Propaganda Due que mueve los hilos por encima de Anael
- Faro_de_Claromeco — la torre donde ofrece los dólares, monta el rito y cae de un hachazo
- Circonio_Piedra_Azul — la piedra azul que paga por subir a la linterna
- Irene_Kowalski — la camarada a la que denuncia como traidora del norte
- Orden_Esoterica_de_Dagon — la cofradía batracia dueña del rito que Moretti viene a comprar
- Operativo_Condor — el vestíbulo histórico de la gesta, del mismo tejido de poder real que la logia