
Nació en el lado alemán de la Guerra de los Treinta Años, durante la batalla del Puente de Dessau, mientras su padre biológico combatía. La familia sucumbió al tifus; Madeline sobrevivió sola hasta que un asalto de la armada francesa la puso en el camino de Marie Boulet, una mujer que acababa de perder a su hijo Pierre. Marie la adoptó, y en ese gesto de una pérdida que se convierte en amparo quedó sellado el carácter de Madeline.
Criada entre soldados y campamentos, aprendió a disparar, a cargar armas y a saquear si la situación lo exigía. Nunca bajó la guardia frente a los hombres que la miraban con desprecio, y forjó en cambio camaradería con los que la trataron como igual: entre ellos, el salvaje Bernard y el carismático Marcel, su hermano de armas de toda la gesta. Cuando la orden de regresar a París llegó, la ciudad le resultó intolerable en su bullicio. Con los ahorros y el botín de años reunidos, compró una casa de campo en las afueras y la convirtió en la Posada de Saint Pierre, donde Marie pasó sus últimos años y donde nació una nueva chispa de rebeldía.
Comparte hoy su tiempo entre la posada y la ciudad, montada en su caballo de guerra, colaborando con su antiguo socio M. Alfonse en los asuntos que la Fronda ha vuelto urgentes. Su historia es la de alguien que aprendió la guerra antes que la paz, y que aplica a ambas el mismo rigor implacable.
Vínculos
- Marie_Boulet — madre adoptiva que la rescató en plena batalla; la posada lleva el nombre de su hijo
- Marcel — hermano de armas y compañero permanente; co-fundador de la posada
- St_Pierre_Inn — posada que Madeline fundó a las afueras de París
- Alphonse — socio y empleador con quien colabora durante la Fronda
- Bernard (NUEVO) — camarada de la Guerra de los Treinta Años
- Paris — ciudad a la que regresó y que nunca terminó de aceptarla