
La torre en medio de la ruina, deshaciéndose por arriba: se la mira y ya se está borrando.
Una torre que se mueve, en un lugar evanescente.
Lo que Lucio termina averiguando es que el lugar de la piedra no es un lugar fijo: es una torre que se mueve, en un sitio evanescente —la torre evanescente—, y que podría ser invocada en Jericó, la primera ciudad. Después, en la crónica, la ruina tiene nombre propio: esa ruina se llama Jericó.
El cuaderno la ata al costado más oscuro de la trama: un escape de almas hacia Jericó, con Jerusalén anotada como demonio mítico y las ciudades de las cruzadas puestas ahí a propósito.
Vínculos
- Damasco — el otro extremo del mapa.
- Alberich — nombrado en la misma anotación.
- Florenzen — la crónica.
En el papel
C55 p44 — «Un escape de almas para Jericó», con Baphomet y el gran sello, y Jerusalén como demonio mítico. · C55 p70, p72, p73, p75.
[R] — Capa asertórica de mesa. Entidad de FLORENZEN minada del cruce entre la crónica jugada y el cuaderno C55. Pendiente de cotejo con el cuaderno físico.