Donati

«Soy Bravi de los Donati. Bravi Donati. Y aquí vale mi capa.» — fórmula de un hombre de armas de la casa, recogida a su paso

En Florencia hay dos grandes casas, como hay dos bandos: «hay dos bandos, negros y blancos. Cerchi son los güelfos blancos», y las familias «que representan a los negros» son los Donati. Hacia el año 1300 «la balanza está inclinada hacia los Donatis», y de dónde cae esa balanza depende todo el equilibrio de la ciudad. Los Donati son «los oscuros»: una estirpe que se declara descendiente de los primeros cristianos que conocieron a Salomón en Saba, que ejerce poder por armas y por alianzas «muy extrañas y antiguas», y que se define a sí misma por la caza — «nosotros los negros, los güelfos negros, somos grandes cazadores».

El rostro pintado y el rostro verdadero

A un Donati se lo reconoce a simple vista: «tienen como un tinte fuerte», aunque «no son africanos, tienen rasgos caucásicos», y «tienen los ojos muy abiertos». El tinte es costumbre, no sangre: son «los negros, por eso se teñían» la cara. La facción se lleva puesta en la piel, como la capa se lleva puesta sobre los hombros.

Una sola figura escapa a la pintura: Lazara, también llamada Mater Donatella Donati, «la maestra Donati, la gran dama de este lugar», cuya tez «sí es oscura y sí es extraña», que «no está pintada» y cuyos rasgos «no son exactamente africanos, pero podrían ser por ejemplo etíopes». En una casa donde todos se tiñen de negro, la única piel realmente oscura es la de la gran dama. Su título, Zara, «es un título de prestigio». Los hechos ponen juntas su piel y la declaración del linaje salomónico, pero no dicen si una cosa funda la otra; este cronista deja las dos piedras una al lado de la otra, sin argamasa.

Los que mandan

Manetto Donati «es el jefe de la familia. Y el jefe de los negros» — en esta casa el mando doméstico y el mando faccional son el mismo cargo. Corso Donati es el brazo armado y el enemigo político por excelencia: «es el que lideró la lucha contra los Uberti», y «básicamente destruyó toda la fuerza» gibelina; su guarida en Roma es «el Castelo Sant’Angelo, que es la guarida de Corso». De Manetto es hija Gema Donati, casada con Dante Alighieri: por ese matrimonio el poeta quedó emparentado con la casa de los oscuros.

La cebolla de piedra

El complejo Donati en Florencia está construido en zonas concéntricas: primero una zona de guardias, después «una serie de columnas», luego las habitaciones centrales y un pasillo que corresponde ya «al centro del complejo». Hay escaleras por las que se desciende a la recepción, una sala de recepción y una capilla donde se puede rezar: las dos caras de la casa — una recibe forasteros, la otra los mete adentro. La guarnición es chica: «debe haber una docena de total», y alcanza, porque la planta obliga a atravesar zonas sucesivas.

A doscientos metros del cuerpo principal se levanta la Torre Donati, puesto de vigilancia del que de noche se ve «un resplandorcito» en «la ventanita de la torre». Y en algún lugar no fijado existe además el castillo Donati, «un lugar que ya les dije antes, es una guarida secreta». Es la paradoja constitutiva de la casa: necesita a la vez mostrarse —el tinte, la capa, la torre iluminada— y esconderse.

Los instrumentos del poder

Los Donati operan por todos los canales que una casa puede tener abiertos a la vez. Por cesión de tierras sellada: «yo tengo un sello de ella representando a los Donati donde nos cedieron las tierras». Por alianza: los Spini «están también medio con los Donati». Por presión electoral: intentan «influenciar esta votación». Y por fraude documental, en el episodio más célebre: Buoso Donati murió rico y sin testar, y Gianni Schicchi falsificó su testamento metiéndose en la cama del difunto para favorecer a Simón Donati.

Su alcance excede Florencia. En Venecia «tienen una jerarquía superior» y han recibido reconocimiento oficial, «por lo menos como un diploma». En Roma, el Castel Sant’Angelo de Corso. Y la región de Hombrosa, que «habían dominado» — por aquellas alianzas «muy extrañas y antiguas, algunas impías» de las que ninguna tiene nombre en los registros.

El mal en la sangre nueva

La crisis de la casa no viene de afuera: son los nietos. Los niños Donati están enfermos, y la enfermedad se contagia — «hay uno que está contagiado y ha contagiado a todos los demás» — y quien queda expuesto mucho tiempo «se puede volver loco para siempre, y es jodido eso». Uno ya está curado; el niño enfermo está del lado de adentro de la casa, más allá de la capilla. Y las voces registran algo peor que la enfermedad misma: que «el abuelo de los chicos fue quien hizo esto», que «Donati era el responsable» del envenenamiento de sus propios nietos «por motivos políticos». Cuál Donati es ese abuelo, y cuáles esos motivos, el archivo no lo establece. Una casa que se declara de grandes cazadores, cazando en su propia sangre: eso es lo que dejan entrever los registros, sin confirmarlo.

Advertencias del cronista

Quede dicho lo que las voces no acuerdan. Sobre el color: los Donati son «los negros», capos de los güelfos negros, y sin embargo alguna versión sostiene que dentro de la casa «algunos son güelfos blancos y otros son güelfos negros», y hasta se disputa si Corso encabezó la facción blanca — si la casa está internamente dividida o si la mención blanca es yerro de copista, no me corresponde decidirlo. Sobre los niños: «tus dos hijos están enfermos», dice una versión; «tres niños», dice otra. Sobre el título de la gran dama: Zara o Sara, según el oído. Sobre la enfermedad: se sabe que contagia y que enloquece para siempre, no qué es ni qué la cura. Sobre el castillo secreto: no se fija dónde está ni si es lo mismo que el complejo florentino o que la torre. Sobre las tierras cedidas bajo sello: ni qué tierras, ni a quién, ni a cambio de qué. Sobre la votación que quieren torcer, y sobre quién es «Sergio»: preguntas abiertas. El que trate con los Donati, que lo haga sabiendo que hasta sus contradicciones están armadas.

Véase además: Dante Alighieri · Spini · Venecia


▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.