Magda comió una hostia y la piedra se hizo luz: del boquete salió una criatura sin rostro, con alas de polilla y el vestido cubierto de espejos, y en cada espejo un origen.

Presentación

Es el asedio a la torre-prisión de Eva de Huizinga, en el castillo de Mikulov, a unos treinta kilómetros de Praga (ver Torre_de_Heva). Los libertadores han llegado a la cámara más alta con las hostias que la reina exige mediante magia coercitiva — le entregan cuatro blancas, sumadas a las doce negras que ya atesora —, y en ese punto Magda desobedece y se come una hostia. La consustanciación proyecta un haz de luz contra el muro: la piedra se licúa, estalla un boquete, la torre cimbra.

De la proyección se coalesce la criatura de espejos — una figura sin rostro, enmascarada, con alas de polilla y el vestido cubierto de espejitos —, y alguien la nombra: “la revolución de los inocentes”. En cada uno de sus espejos se ve un flashback de origen de los PJs: un niño que pierde su pelota en el pozo donde se ahogó una niña; un bebé de ojos como los de Casimiro dejado por un ser con cuernos ante un círculo de druidas; un adolescente noble peleando ante Carcasona; Steve_Reyes bebé, abandonado en Boston bajo la constelación del Escorpión; Krisina huyendo en barco de una isla que se hunde; Magda llorando ante un roble partido por el rayo.

Sigue el asedio: golpes de ariete, un chucho negro, papeles por el aire — entre ellos, las notas de la reina sobre el contrato de “el tío” —, atacantes (“faustos”) y el sello a proteger en el piso. Eva se teleporta y desaparece, llevándose las hostias y dejando su silencio; a los libertadores solo les quedan dos. El epílogo los arroja fuera del tiempo, al páramo helado donde el polvo son gemas de almas rotas — “bienvenidos a Antiterra, acá, Demonia” —; allí, entre dos túneles que descienden al infierno (donde espera el alma empeñada de Oratiol), los recoge la nave de velas blancas de los atlantes, que ofrece llevarlos a las costas de América. La torre queda atrás; el juego, dicen los atlantes, “todavía ni siquiera ha comenzado”.

Vínculos

Apariciones

  • Castillo de Mikulov (Praga), arco de Bohemia — el asedio, la criatura de espejos, la fuga de Eva y la salida al páramo helado hacia América.

Casas del ciclo · ☯ ⛓ Una hostia comida abre un muro y una revolución con forma de mujer de espejos, donde cada inocente ve su propia herida de origen. La reina se lleva las hostias y el mundo se corre fuera del tiempo, a un páramo de almas rotas: la torre de Mikulov es el umbral por el que Antiterra se muestra como lo que es, Demonia, y ofrece la nave que lleva el juego al otro hemisferio. — glosa de Mascor Blancarba.