Grast

«Este mundo es de Grast.» — dicho con testigos: hubo quienes estuvieron ahí cuando se formó.

Escribo de Grast como se escribe de una deuda que todos heredamos sin firmar. Antiterra entera —cada camino que este glosario recorre, cada ciudad que registra— es propiedad suya, y fue hechura suya, y podría un día no ser nada, porque quien funda mundos también los ha destruido: Terra y Antiterra cayeron ya una vez bajo su acción, en un episodio anterior al presente del ciclo. Que el mundo exista hoy es, pues, un problema de exégesis antes que un consuelo.

Del simulacro, o de que no se lo ve

Cuando Grast se hace ver, no se hace ver: comparece «en forma de simulacro», una construcción que se arma ahí, en el lugar, y que no es él. Ese simulacro tiene aspecto de hombre gordo, «medio hecho mierda pero muy carismático», con el pelo peinado —«parado»— hacia atrás. Ninguna crónica registra forma propia de Grast fuera del simulacro; se ignora, sencillamente, si la tiene. El lector prudente tratará toda descripción de Grast como descripción de su máscara.

Del nombre y de la fundación

El acto fundador está atado al nombre verdadero: cuando Arian le da a Grast el True Name, crea Antiterra. El nombre es, así, el instrumento con que se lo mueve a obrar — la única rienda conocida sobre una potencia que no admite freno. Arian posee ese nombre y lo utiliza.

Sobre cuál es ese nombre, las escuelas disputan. Una tradición lo asienta como Tiriel, bajo la variante «Graz». Otra sospecha que «Grast» mismo sea corrupción de un nombre más antiguo. Dejo ambas versiones en la página, una junto a la otra, como se dejan dos monedas de cuño dudoso: gastarlas es riesgo del que las tome.

De la magia dual

Los dioses prohibieron la magia dual; Grast fue «el que más logró manejarla», más incluso que los dioses que la prohibieron. Qué sea esa disciplina, y por qué mereció la prohibición, es cosa que este cronista no ha podido establecer — solo que la jerarquía quedó invertida: el proscrito superó a los legisladores.

Del poder repartido en el tiempo

Grast es uno solo, pero no de a uno por vez. Existe en múltiples versiones temporales simultáneas, entre las cuales se distingue «la original» de las variantes alojadas en otros tiempos. De esta dispersión nace su única vulnerabilidad conocida: capturar una de sus versiones temporales le quita un quinto de su poder total, y recién después se acomete contra todas las restantes. Si el quinto implica que las versiones son cinco, o si es fracción fija sin relación con su número, las fuentes callan.

En el presente del ciclo se lo localiza en Venecia, y dentro de Venecia en el centro de la ciudad — dato obtenido bajo un efecto de suspensión temporal, que muestra el lugar sin precisarlo del todo.

Del caos que reina, y de sus dos cadenas

Grast reina en el caos de Antiterra; es la desorganización con dueño. Contra ese modo de ser, la única contramedida registrada es «teniendo las cosas claras y ordenándolas»: el mundo responde ordenando.

Y donde la fuerza no alcanza, la historia antigua ensayó dos vías no bélicas. La primera es el encierro: la archimaga Eagwulf —que otros escriben Iggwilv— «logró atrapar a Grast», y de esa hazaña queda la enemistad. La segunda es el vínculo: Tel está predestinada a ser su esposa. Encierro y matrimonio: las dos maneras en que un mundo intenta administrar a su propietario. Consta además que con Grast se pueden negociar tratos, al menos en lo relativo a Mecanus; en qué consisten y quién los tiene, no consta.

Advertencias del cronista

Confieso los límites de esta página, que son muchos. No sé si Grast destruyó Terra y Antiterra antes o después de crear Antiterra: el orden de fundación y ruina no está fijado, y la existencia actual del mundo lo exige con urgencia. No sé si escapó de la prisión de Eagwulf o si sigue atrapado — y si sigue atrapado, ¿quién nos gobierna entonces desde Venecia? No sé si Tel llegó a ser su esposa o si la predestinación quedó incumplida. No sé si tras el simulacro hay un cuerpo. El que pretenda completar estos huecos con conjeturas, que firme con su propio nombre y no con el mío: con los nombres verdaderos, ya se ha visto, se crean mundos.

Véase además: Antiterra · Terra · Arian · Tel · Venecia · Magia dual


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.