“El que cura primero lleva la maldición primero. El orden no es accidente.”

Compañero templario del ciclo TE —primero de la serie de Templarios—. Alquimista y clérigo: el médico del grupo por partida doble. Donde el oficio sacerdotal cura por la palabra consagrada, su alquimia cura por transmutación de la materia — la sustancia bien dispuesta repara lo que la espada rompió. Las dos artes en las mismas manos hicieron de Michel la línea curativa entera de los Templarios bajo el laberinto del Temple.

Maldito al principio: la cura que lleva en las manos exige el precio que la maldición cobra. El arco templario lo conserva en el cargo: quien cura sostiene a los otros, y quien sostiene a los otros no se cura a sí mismo a tiempo.

El clérigo-estratega

En la jornada del falso Maestre, Michel se expande del soporte al liderazgo moral: consulta a Dios, propone la política de esperar seis días, y —en el gesto más oscuro de su oficio— levanta el esqueleto del Minotauro del laberinto. El sacerdote-táctico que emerge de esa jornada ya no es solo el que venda heridas: es el que decide cuándo conviene que los muertos trabajen.

Los dones del adivinador

Su erudición lo lleva más allá de la cura. Frente al Libro_Azul, estimó veinte días sólo para empezar a leerlo — y su intuición fulgurante descubrió la línea demoníaca en la revelación cosmológica del Supra-Padre. Del estudio de los textos de poder —Nabucodonosor entre ellos— obtuvo el Ojo de la Mente: la meditación que conjura un sensor invisible y volador, con el que recopiló inteligencia sobre los preparativos del Temple y del Rey antes de la operación final. Y la Visión del Aura: el don de ver el alineamiento de toda criatura presente — los ángeles confirmados en su ley luminosa, los demonios en su caos. De curador reactivo a adivinador estratégico: el arco completo del erudito.

La captura a las puertas de la ciudad temporal

Al llegar el grupo a París Ucrónica, Michel se apagó a la entrada — capturado por fuerzas temporales, presumiblemente el Guardián del Tiempo revelado en la incursión al plano astral, o por mano demoníaca. Llevaba consigo el Reloj_de_Destino —la detención del tiempo, la resurrección verdadera—. Su ausencia debilitó la capacidad del grupo de entender a Cronomon y al Reloj; su rescate se volvió objetivo de la jornada siguiente — liberar a Michel era la clave para volver el Reloj contra el dios del Tiempo.

Vínculos

Apariciones

  • Ciclo templario — primer compañero de la serie; línea curativa completa
  • Combate_de_Santuario — la cura bajo asedio y la sugestión-magia
  • Jornada_del_Falso_Maestre — liderazgo moral, los seis días, la nigromancia del Minotauro
  • La revelación del Supra-Padre — la intuición fulgurante que descubre la línea demoníaca
  • La operación final al Temple — el Ojo de la Mente como inteligencia previa
  • Las puertas de París Ucrónica — la captura, el Reloj de Destino, el rescate pendiente