Elías

Viejo maldito que se hacía llamar Magíster. Con G, para que se notara.

Presentación

Elías es uno de esos personajes que el archivo registra de pasada, casi siempre con incomodidad. Anciano cascarrabias maldito, con una risa extraña que los que lo cruzaron en sus últimos años recuerdan más que su rostro. Necromante antiguo, lejano linaje del taller de Arcoms Cosmar —al que llama maestro, aunque las fuentes no son claras sobre si Arcoms aceptó alguna vez el discipulado—. Se hacía llamar Magíster —con G, no con J ni con simple Maestro—, y la grafía no era casual: era el modo en que reclamaba un rango que nadie le había dado.

Cargó toda la vida con el peso de un compañero perdido. Latromis, en otro tiempo, era con quien partía caminos. Latromis terminó destruyéndolo todo —el círculo, el grupo, lo que había alrededor— con la Vara del Mago en un solo Golpe Retributivo que las crónicas recuerdan y que nadie ha querido repetir. Lo que vino después en Elías fue una larga vejez encerrada, malhumorada, con la magia volviéndose oscura.

Llegó a manejar al final la magia dual. Los que lo vieron en sus últimos años dicen que ya no era del todo carne. Pero eso no se dice en voz alta.

Su último acto registrado —y el que lo define en el linaje de Helter— fue colocarse en el medio de Thel, la hija virgen de Arian, con un deseo oscuro. La crónica del Cuarto Círculo lo dice sin nombrarlo: «maldito demonio de seis dedos que violó la catedral». La catedral es Thel. El maldito es Elías. De ese encuentro nace Helter, que muchos años después arrastrará cadenas en el Segundo Círculo y sabrá, recién entonces, de quién fue hijo.

La tríada con el orco innombrable y Arian

En algún momento del ciclo cósmico —posterior al violar de Thel, posterior a la prisión en el Yunque del Tiempo donde quedó atrapado con el orco innombrableElías se une al orco innombrable y a Arian en una tríada que busca la Vara_del_Infinito. La ironía del trío es cósmica: el padre del hijo violado de la hija de Arian se une con Arian mismo para perseguir la Vara. Lo que la sangre separa, la conjunción cosmológica reúne.

El acto de la tríada sustituye los designios de Pablo de Alejandría sobre la Vara. Pablo había planificado un destino para el mega-artefacto; la unión el orco innombrable-Elías-Arian lo sobrepasa. La consecuencia es que el conflicto se eleva por encima de los planos conocidos: las otras fuerzas duales llevan la cuestión a un tribunal por fuera del universo que cristaliza la versión triádica de la Vara.

El Triunvirato y el Cetro de los Dioses

De ahí brota el conflicto de Los_Supremos —el Triunvirato del cierre cósmico, donde Elías toma su lugar como uno de los tres miembros del Tribunal Supremo junto con Arian y el orco innombrable—. La acción del Tribunal firmada en las actas de la Vara consagra el reparto canónico: “El Cetro de los Dioses está eternamente ligado a Elías, y él puede invocarlo atravesando cualquier barrera y distancia”. La pieza regia, central de la Vara del Infinito, queda atada al necromante de larga sombra. Inmune a todos los efectos de cualquier ser salvo de otros miembros del Tribunal, fuera del Tiempo, encima de los dioses, cercano a los Reunidos. Lo que empezó en una violación oscura en el cuerpo de Thel termina, eones después, con el Cetro en la mano.

Linaje

  • Maestro (linaje magisterial): Arcoms Cosmar
  • Compañero antiguo: Latromis — el del Golpe Retributivo
  • Hijo (engendrado por violación): Helter
  • Madre del hijo (violentada): Thel

Vínculos