Arriba, la avenida de los que compran y venden. Abajo, la arena donde se compra y se vende la muerte de los dioses.
El circo clandestino bajo la avenida
El Circus Maximus es el circuito clandestino de lucha de superhéroes de la New York platónica: una arena subterránea excavada bajo Madison Avenue, en el corazón de la New York retrónima de los años treinta —la ciudad-mundo que se disfrazó de su propio pasado—. Mientras arriba discurre la avenida del comercio a plena luz, abajo, en el subsuelo, campeones y monstruos se despedazan por dinero ante un público que apuesta. Es el reverso oscuro del panteón de héroes: no el altar sino el foso.
La agencia de fachada
Al Circo no se entra por la puerta del sótano sin más. Su cara pública es una agencia de fachada: se accede a la arena presentándose como lanista —el empresario antiguo que compraba y adiestraba gladiadores—, de modo que el negocio de sangre se tramita con la cortesía de una oficina de talentos. La fachada legal encubre el foso; quien quiere pelear, o mirar, primero firma como quien contrata luchadores.
El guardián y sus dueños
La arena tiene su verdugo. La guarda el Curator Drone, un autómata guardián que —dato que no pasa inadvertido— lleva los colores de Centurión, el héroe romano caído: el circo custodiado por una máquina vestida con la librea de un dios muerto. Y por encima del autómata están los dueños: el Circus Maximus lo regentea la familia Roman, August y su hija Saturnalia —rivales revividos de Centurión, herederos de su vieja enemistad, que hacen del combate su feudo—. Entre sus secretos, el Circo guarda además “la otra droga”, una reserva de esencia que sus propios dueños ya no recuerdan dónde dejaron.
Vínculos
- Curator_Drone_MYM — el autómata guardián que viste los colores de Centurión
- August_Roman — patriarca de la familia que regentea el Circo
- Saturnalia_Roman — su hija, coregente de la arena
- Centurion — el héroe romano cuyos colores porta el guardián del Circo
- la ambrosía — “la otra droga” que el Circo guarda y extravió
- New_York_Platonica — la ciudad-mundo bajo cuya Madison Avenue se abre la arena