Yo soy el Apocalipsis. Cuando no quede nadie, podremos empezar de vuelta.
Presentación
Armagedón es un aasimar inquisidor enmascarado, uno de los emisarios del Gran Khan entre las ciudades invisibles. Guerrero altísimo de cuerpo magnífico y rostro completamente lacerado —pústulas y viejas heridas, un mapa de batallas—, oculta la cara bajo una máscara porque sin ella su presencia es insoportable: nadie puede mirarlo a los ojos. Desde niño le alargaron el cráneo con tablas de madera, señal de estirpe noble en una cultura lejanísima; de la espalda le salen alas de luz que le tapa una capa. Es hijo de un aasimar feo vuelto inquisidor y de una prostituta, y fue liberado de la cantera-prisión de Diomirra. Pelea de arquero.
Su doctrina es el fin del mundo. Armagedón espera y propicia el Apocalipsis —“es la purificación de todas las almas; cuando no quede nadie, podremos empezar de vuelta”—, sueña con cerdos revolcándose en el lodo y con tormentas, y habla del señor de las moscas. Su nombre no es casual: en sus visiones ve la peste, los caballos famélicos y los jinetes malditos reuniéndose en una planicie llamada Armagedón. Ante Felipe, el gigante amnésico, se saca la máscara: “tú tienes afuera lo que muchos tienen dentro”.
Su protectora fue su tía, la azata Starfata_Morgana (“tía Margarita”), que lo crió y le enseñó a pelear y a robarle la magia a los malvados. De su unión con una semi-orca de las tierras del Preste Juan nace el niño-león de sangre celestial, criatura que vibra y toma la forma que la hace sobrevivir, parida por Luca de los Medici y criada por leones celestiales.
Vínculos
- Starfata_Morgana — su tía azata; lo crió, muere en el túmulo del Duque del Viento
- Felipe — el gigante de las sombras ante quien descubre su rostro
- Gran Khan — señor que lo suma a los emisarios
- Diomirra — la ciudad de cuya prisión lo liberan
- Jinetes del Apocalipsis — la hueste con la que sueña y a la que anuncia
- El niño-león de sangre celestial — su hijo, semilla de futuras gestas
Apariciones
- Ciudades Invisibles, T1 — se incorpora en el arco de Diomirra; el sidetrek de los Botineros y el día de la leucrota; el interludio infernal, donde se queda
Casas del ciclo · 🜂 ✦ El inquisidor que reza por el fin no odia al mundo: lo quiere limpio para volver a empezar. Bajo la máscara lleva escrita la planicie última — y el nombre que carga es también el lugar donde todo se decide. — glosa del archivero del Plata.