Jock Sotot
«Hasta ellos deberían temerle.» — advertencia que consta sobre los diablos, que lo quieren usar
Hay una sola potencia de la que esta crónica no puede decir cómo es, porque nadie la ha visto: ni forma, ni escala, ni voz, ni materia. Y sin embargo el estado entero del mundo se explica por ella. Jock Sotot está fuera del universo —uno solo, exterior a todo—, y es «quien tiene la llave para que entren los dioses»: sin él, los dioses antiguos no tienen entrada. Es también «el único que maneja la posibilidad de los plegados de tiempos, de los portales»: toda anomalía del tiempo que este mundo reconoce se le atribuye a él, y a nadie más.
Del toque
No teniendo cuerpo que mostrar, se lo conoce por sus efectos. El principal es el «toque de Jock Sotot»: «nadie sabe cómo lo hace Jock Sotot, pero él logra hacer que haya quienes mezclan sus vidas a través de los tiempos». De ahí la regla que los entendidos aplican como diagnóstico: aquel que sabe algo del futuro, o del pasado distante que no pertenece a su existencia, es porque ha sido tocado por él. El síntoma se conoce; el procedimiento, no. Ni siquiera consta si el tocado lo advierte.
Hay un grado más grave que el toque: la observación. A una compañía se le dijo, sin más ceremonia, «ustedes ya fueron observados directamente». Y sobre el observado, Jock Sotot puede ejercer dominio directo — salvo que el sujeto esté exiliado del mundo de los sueños. Esa, y no otra, es la razón declarada del exilio de Washington: fuera de los sueños, fuera de su alcance.
Del cerrojo
El conjunto tiene la forma de un cerrojo, y conviene exponerlo como tal. En un extremo, la entidad fuera del universo, con la llave de los dioses en la mano. En el otro, el mundo, que puede volverse su prisión. Entre ambos, tres piezas hacen de cerradura:
- Las Plataformas: quien controle la mayoría de ellas puede «hacer que este lugar sea la prisión de esa entidad». Su cierre ya rindió fruto: «esto quedó asegurado, que Jockster, al parecer, no va a pisar en eso».
- La Atlántida: el volumen concreto previsto para su cuerpo, si llegara a manifestarse. Alguien —los registros no dicen quién, ni con qué autoridad— dejó dicho: «si Jock se concentra yo mismo voy a encerrarlo».
- Los diablos: operan el mecanismo, controlan la mayoría de las plataformas, y manipulan el mundo entero con un fin que es a la vez ambición y miedo. Lo quieren usar; y consta la advertencia con que se abre esta entrada.
De aquí se sigue la única política posible respecto de Jock Sotot, que no es destruirlo sino contenerlo. Cierre de plataformas, exilios del mundo de los sueños, la Atlántida dispuesta como celda: medidas todas tomadas en función de una potencia que no está adentro. La pregunta que corre entre los cronistas es exactamente esa: por qué este mundo está siendo manipulado por los diablos para encerrar a una criatura que está fuera del universo. La respuesta, incómoda, es que la manipulación de Antiterra tiene a Jock Sotot por causa y por finalidad.
De sus servidores
Tiene seguidores dentro del mundo: los Hijos de Yuck Sotot, caballeros del vacío exterior, guardianes de la puerta. Tres títulos y ninguna otra cosa: no consta cuántos son, dónde están, ni qué puerta guardan — aunque, siendo su señor la llave misma, cabe sospechar que la puerta es el punto de paso por donde entrarían los dioses. Son la contraparte humana del cerrojo: donde otros custodian la cerradura, ellos se nombran custodios del paso.
Los tocados, en cambio, no son secta ni banda: individuos dispersos, reconocibles solo por saber lo que no les corresponde saber.
Advertencias del cronista
Quede asentado lo que este cronista no puede resolver. Primero, la cuestión del nombre: las voces del archivo lo llaman Jock Sotot, Shog Sotot, Yuck Sotot, Jockster, y aun formas más torcidas — no consta si son grafías de una sola entidad o nombres que el mundo usa según quién hable, y tratándose de algo sin cuerpo, ambas cosas pueden ser ciertas a la vez. Segundo, una disputa de identidad más grave: se registra un grupo que desafía la autoridad del Congreso guiado por un tal «Joe Sotot Black Adams». Si ese «Joe Sotot» es la misma potencia, si son dos personas —un Joe Sotot y un Black Adams—, o cómo haría una entidad exterior al universo para encabezar una facción política dentro del mundo, nadie lo ha establecido, y este cronista no lo va a inventar. Tercero: «fuera del universo» no está definido — en particular, qué relación guarda ese exterior con el mundo de los sueños, del que sí se puede exiliar a alguien. Cuarto: nadie sabe qué se ve, si es que se ve algo, cuando Jock Sotot «se concentra». Y se menciona, sin definición alguna, un conocimiento de «primera capa» asociado a él. El que sepa más, que escriba al margen.
Véase además: Plataformas · Atlántida · Dioses · Washington · Congreso · Black Adams
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.