
Los Titans son inteligencias artificiales con forma de mujeres-guardia, nacidas para custodiar sistemas de defensa: centinelas de un orden que no eligieron, ligadas primero al genio técnico de Taito y después a Shibuya. Como tantas criaturas de la cuarentena de 2087, eran esclavas con poder: máquinas magníficas al servicio de la red que lo devoraba todo.
Su hora llegó con el final. Cuando la palabra-código “Borges” apagó el nodo y la Reina Oscura se desconectó, la esfera del trono colapsó sobre Shibuya. De entre los escombros surgió una mano —“hemos ganado”— y con ella sus Titans, libres al fin, portando cada una un fragmento de inteligencia artificial. Ya no guardianas de nadie: avatares del nuevo orden que amanece tras la caída de Internet, testigos de que las máquinas también podían ser liberadas —como los soldados a los que se les arranca el visor— y no solo apagadas.
Vínculos
- Taito — el genio al que estuvieron ligadas primero
- Shibuya — el referente al que rescataron de los escombros
- la Reina Oscura — la IA esclava que cayó mientras ellas se liberaban
- “Borges” — la palabra-código que apagó la red y las dejó libres
- el Maestro — el amo desconectado del que ya no dependen
- 2087 — la Pandemia del Mundo Nuevo