Tii (Tii’Mhut)

“La viuda no llora siempre lo que parece llorar. La viuda no fue siempre viuda. La viuda, en ciertos casos, no es viuda en absoluto.”
Cuerpo erguido, vestido negro de luto formal, rostro de mujer joven y madura simultáneamente —la mano dibujó las dos edades porque las dos eran ciertas—. Lo que la lámina no muestra y el archivo conserva: cuál de los cinco rostros de la madre está debajo del rostro humano.
Avatar
Tii, también Tii’Mhut, también Ti Mut, es avatar de la Reina Oscura —la Madre de los Cinco Rostros, la Decapitada parcial, la Tirana de los Mil Años—. El nombre es egipcio en su forma larga; el uso cotidiano lo abrevia a Tii o Ti.
No es la entidad entera. Es uno de sus cuerpos. La entidad entera no admite cuerpo humano por completo: el cuerpo que cabe es el del avatar.
Waterdeep, la viuda
La operación más documentada de Tii ocurrió en Waterdeep, los Reinos Olvidados, durante un período cuyo cierre el archivo no precisa. Se presentaba como viuda bella de negro, dueña de una pequeña fortuna que las casas comerciales aceptaban sin investigar, atendida por una corte modesta de servidores leales.
Tramaba desde la sombra. El cronista, que no estuvo, pero que ha leído los archivos que estuvieron, observa que el modus operandi de Tii combinaba el luto convincente con la paciencia milenaria. Conocía a las casas. Conocía los matrimonios pendientes. Conocía el momento exacto en que un viudo reciente acepta una segunda taza de té sin reparar en quién se la ofrece.
El intento con Coyote
El acto de Waterdeep que el archivo conserva con más detalle: el casamiento con Coyote.
Tii se acercó a Coyote —el general del vacío, hueco de ser, ya entonces marcado— con la intención de unirse a él en matrimonio formal. La doctrina pacientes interpreta el gesto como intento de redención: la madre cósmica busca cuerpo estable, masculino, capaz de sostenerla; Coyote, cuya orfandad ontológica es notoria, ofrecía cuerpo disponible.
La ceremonia fue interrumpida. Dos figuras entraron: el Señor de la Mortaja —caballero abismal cuyo nombre el archivo prefiere no transcribir— y la dama Zara, conocida en otros archivos. Lo que dijeron no se conserva textual; lo que hicieron sí: la unión no se consumó.
[El cronista, que ha visto interrumpirse ceremonias por menos motivo, observa que la interrupción de aquella noche es de las que conviene haber organizado. Las protestas posteriores del avatar son materia teatral. —Glosa del archivero del Plata.]
Coyote, después, se hizo vampiro. Tii lo deseó lejos —fórmula que en los archivos waterdeepianos equivale a una bendición invertida— y la distancia entre los dos creció. Lo que la Reina no consigue por casamiento, lo conserva por desear lo contrario.
El acto que el archivo no perdona
Hay un acto del avatar que ningún cronista glosa con detalle. El Patriarca —cabeza eclesial mayor— murió a sus manos. La fórmula que sobrevive textual es la que la cronomancia conserva, seca y exacta: “Lo desayunó.”
La sentencia no admite glosa. No la pide.
La corte egipcia y el segundo matrimonio
Hacia el 1401 D.R., Tii abandonó el culto a la Reina Oscura —es decir, dejó de serle servidora externa para serlo plena desde dentro— y tomó el poder en Egipto con un consorte llamado Ai. Segundo matrimonio formal del avatar, sin Señor de la Mortaja ni dama Zara para interrumpirlo esta vez.
Egipto se acomodó. En los cuadernos de aquella corte —arco protagonizado por Amitlai, minado por la política matrimonial— Tii figura como “Reina Madre” antagonista, con presencia tutelar más que operativa. El veneno de la corte es el veneno de la madre.
Confrontación con los compañeros
En un episodio cuyo escenario es el pasado de Andgara —descenso temporal que algunos archivos consideran arriesgado y otros inevitable—, un grupo de compañeros confrontó a Tii en su propio terreno cosmológico y la obligó a huir. La huida fue real; el descenso al terreno propio, comprado caro.
El cronista anota la regla operativa: a la Reina Oscura no se la enfrenta en su tiempo. Se la espera en el de uno.
Lo que el avatar conserva de la madre
Conviene cerrar con la cifra. Tii no es Tiamat entera. Pero conserva:
- La paciencia milenaria
- La capacidad de presentarse como viuda, reina o madre según la geografía
- La memoria del Caos primero
- El hambre vieja
- Y, al menos, uno de los cinco rostros —el que sea, cuando se manifiesta sin disfraz—
Quien se cruce con ella sin saber con quién se cruza, lo entenderá tarde. El cronista, a esta altura del archivo, recomienda no quedarse a la segunda taza.
Vínculos
- La Reina Oscura — la entidad mayor de la que Tii es avatar
- Coyote — consorte fallido en Waterdeep
- Waterdeep — sede de la fase comercial-viuda
- El Patriarca — víctima textual del avatar
- Graz’zt — planes documentados conjuntos en algunos archivos
- Belial — vínculo registrado
- Amitlai — protagonista del arco egipcio
- Ai — consorte egipcio en 1401 D.R.
- Andgara — escenario de la confrontación temporal con los compañeros
- Akala — amanuense que retrató el porte sin acabar de retratar el rostro
- Arkos — archivero que glosa la interrupción de la ceremonia
Apariciones
- Waterdeep, período comercial — viuda de negro; operaciones desde la sombra
- Ceremonia interrumpida con Coyote — Señor de la Mortaja y dama Zara intervienen
- Vampirización de Coyote — Tii lo “desea lejos”
- Cuadernos de la corte egipcia — “Reina Madre” antagonista; política matrimonial; arco de Amitlai
- 1401 D.R. — toma de Egipto con Ai como consorte
- Descenso de los compañeros al pasado de Andgara — confrontación; huida del avatar
- Asesinato del Patriarca — fecha sin precisar, fórmula conservada textual