Corazón egipcio. Así te quería.
Capataz egipcio de la excavación alemana, mayor que Irti y con la memoria larga. (escribe Teddy) Cuando Irti se sienta a comer dátiles con los trabajadores —aparte del campamento, como corresponde a los que cargan el peso—, Mohamed lo reconoce: estuvieron juntos, de muchachos, en las primeras campañas de Howard Carter, y antes con el viejo inglés que excavó la ciudad del faraón hereje sin encontrar tumba alguna. Se ríen recordándolo: se metía desnudo por los agujeros de puro calor y salía cubierto de guano de murciélago, y trabajaba de sol a sol.
Su lugar en la crónica no es el afecto sino la inteligencia. Mohamed es quien advierte lo que nadie más leyó: los alemanes de Roeder bajaron del tren rejas, candados y cadenas del tipo que solo se vio en la tumba de Tutankamón. Eso se lleva cuando ya se sabe que hay algo que habrá que cerrar; y acá la excavación ni siquiera empezó. Es la primera prueba de que la expedición no viene a excavar.
Cuando Irti le pregunta si no habría manera de que las cosas de su país se queden en su país, Mohamed le contesta con el nombre de un oasis y una advertencia: hacia el desierto occidental vive una tribu antigua de ojos como los suyos, y algún día podrá ir a tomar lo que le pertenece —pero el desierto tiene su viento y su espíritu, hay ifrit, y no hay que atender todos los llamados. Le recuerda también lo que los ingleses no olvidan: lo que pasó en Jartum, y el miedo que desde entonces le tienen a otro levantamiento. Se despide con un inshallah por librarse del yugo.
Vínculos
- Irti — a quien reconoce y arma.
- Gunther Roeder — de cuya expedición sospecha.
- Guardianes del Desierto — la tribu que le nombra a Irti.
- La fuga del campamento — que su información hace posible.
[R] — Capa asertórica de mesa. NPC de LDC (sesión 3). Pendiente de cotejo con el cuaderno físico C95 BIS.