
Cuando todos los demás cayeron, quedó él: Lucky Few, el último guardaespaldas de Kreider, un yakuza occidentalizado, bien vestido y mejor armado, cuyo nombre es a la vez una ironía y una estadística. En la ciudad flotante ayudó a Taito a tomar el Mirage; más tarde se lo vio al frente de “la Pandilla”, cuatro grunges que acompañaban al jefazo como una guardia mal peinada.