El último Gran Maestre del Temple, que embarcó a los héroes hacia el dragón y, según se supo después, llevaba la muerte cosida bajo la cruz de su manto.
Presentación
En Chipre, entre Limassol y Famagusta, los Florentinos trataron con Jacques de Molay, Gran Maestre del Temple. Fue, al principio, su valedor: los embarcó hacia Arwad y les puso en las manos el encargo del dragón rojo, guardián de la puerta del Infierno en los Cuernos de Hattin. Pero el Gran Maestre era un nudo de lealtades torcidas, y sobre su cabeza pesaba —sin que él lo supiera del todo— un plan de asesinato: la misión secreta del patrón de Lucio giraba sobre “las dos cabezas de Molay”, y llevó a Lucio a infiltrarse hasta Damasco.
El cuaderno de diseño lo agranda hasta volverlo cifra de toda la gesta. Allí Molay aparece con sus diecinueve templarios, fechado con precisión —15 de octubre de 1300—, y revelado en capas: no sólo Gran Maestre, sino señor de un ejército mongol, y por debajo de todo eso, un caballero de la muerte al servicio de Asmodeus, que en la hora final se descubre representante de la Reina Oscura, Tiamat, al frente de diez mil jinetes de las estepas. El aliado de la cruz era, en el fondo del fondo, una pieza del abismo.
Vínculos
- Gesta de 1300 A.D.A. — el arco de Tierra Santa que protagoniza
- Florentinos — a quienes embarca y encomienda el dragón rojo
- Lucio — cuya misión secreta (“las dos cabezas de Molay”) lo tiene por blanco
- Asmodeus — la jerarquía infernal a cuyo servicio se revela
- Tiamat — la Reina Oscura que termina representando
Apariciones
- Chipre (Limassol/Famagusta) — el trato con los Florentinos; el embarque a Arwad
- El encargo del dragón rojo en los Cuernos de Hattin
- El diseño del cuaderno: Molay y sus 19 templarios; el caballero de la muerte; el mando mongol
Casas del ciclo · ☷ El Gran Maestre se revela por estratos, como un dungeon que estratifica eras: arriba, el valedor que embarca a los Florentinos hacia el dragón rojo; debajo, el señor de un ejército mongol; más abajo, el caballero de la muerte al servicio de Asmodeus; y en el fondo del fondo, el representante de Tiamat. Bajar por Molay es bajar por capas, y Lucio —que persigue «las dos cabezas de Molay»— sólo desciende hasta una. — glosa de Paulus.