
La pira crece en la plaza con los cuadros, los espejos y los vestidos que la ciudad viene trayendo; algunos todavía llegan cargados, otros miran de lejos, con el libro bajo el brazo.
Arrojan al suelo obras de arte, mobiliario fino, vestidos delicados, y piden fuego.
Lo que se ve al entrar en Florencia. En un lado de la ciudad hay gente congregada que arroja al suelo obras de arte, mobiliario fino, vestidos delicados, y pide fuego, mientras el monje predica con fuerza desde un pedestal.
No es un desborde: es un programa. El plan declarado es llevar a la plaza mayor una hoguera de «las vanidades» y con ella condenar el arte, la gracia y la magia en todas sus formas. Y la ciudad se parte por eso: cuando el cardenal Mateo pasa camino de la reunión que discutirá la separación del monje, hay pullas cruzadas con los que desprecian la hoguera.
Lo que arde no es cualquier cosa. Arde en el momento exacto en que se acaban de traducir de nuevo los textos antiguos de Hermes Trismegisto —del que se decía que era tan antiguo como Moisés, o más— y en que la hechicería de esos libros la practican los hombres más virtuosos de la ciudad. Entre ellos, alguno que al principio no estuvo de acuerdo con la hoguera.
La imagen queda como medida de todo lo demás: hasta un peregrinaje de virtud puede describirse como «un camino medio Savonarola» — la virtud contra la hoguera.
Vínculos
- Ciudades Invisibles — la crónica que la ve arder.
- Savonarola — quien predica desde el pedestal.
- los niños de Savonarola — los que llevaban a la gente a desprenderse de sus bienes.
- Pico della Mirandola — el hechicero del otro lado de la pira.
En el papel
C41 p15 — «La posición de Savonarola […] la hoguera de las Vanidades», en el bloque en rojo donde también están los cinco liderados por Isabella y Piero Medici.
C50 p187 trae el reverso del asunto, del lado del libro: una glosa sobre La Imitación de Cristo —«tal vez de Kempis; es justamente importante que nació anónimo, por todo lo que se le critica de las vanidades»— y el remate, en primera persona: «Lo mío es la vanidad extrema, la más preocupante según el libro […] hay que cuidarse de la soberbia, capaz de invisibilizar la ignorancia».
[R] — Capa asertórica de mesa. Entidad de CIUDADES INVISIBLES minada del cruce entre la crónica jugada y el cuaderno C41. Pendiente de cotejo con el cuaderno físico.