Sabía de venenos, insectos y enfermedades más que nadie en Luisiana, y no era nadie: era cualquiera. Mató al tabernero con la cara de un Profundo, y murió con la cabeza abierta por dos balas de hierro frío.
El especialista
Doc Hawk —el “Doc Hogg” que recomiendan en la papelería, el hombre hosco de botas embarradas del Mississippi que desprecia a los coleccionistas que lo consultan— es el especialista en venenos, insectos y enfermedades de Baton Rouge. Vive en el bayou, “con la peor calaña de la ciudad”, y su primera respuesta a una pregunta de más es un Contagion: a Erzebeth le clava una enfermedad temblorosa por el solo pecado de insinuar. Cuando lo acorralan, agranda un mosquito al tamaño de una persona y desaparece entre los títeres del teatro donde representan a Kakel Angal. Y a Antonia, embarazada, la intercepta con un puñal sobre el vientre — para negociar.
El doppelganger
Su verdad la nombra Eligos: no es un hechicero con disfraces sino un doppelganger — de esos seres que copian a quien matan y siempre trabajan para alguien; en Baton Rouge se sospecha que algunos cobradores de impuestos son de su especie, “y a los reales los tienen en otro lado”. Doc Hawk trabajaba para lo de abajo: el scrying lo sorprende en un pasadizo, a la luz de una antorcha, vendiéndole gente a una figura en las sombras que habla un común perfecto, ni femenino ni masculino — cuatro “piezas completas” que pasarían “por la ley” y luego “por el salón de los espejos, donde los ablandan”. Entre las imágenes, las prostitutas descuartizadas: el negocio del culto.
Su obra maestra es la incriminación de la posada: con la apariencia exacta de un Profundo baja la escalera de The Crook’s House, degüella al posadero Tarquino ante el salón lleno —“te dije que te tenías que ir”— y huye gritando “¡Profundos! ¡Vamos!”, dejando a la cuadrilla señalada como asesina por toda la taberna. (Tarquino sobrevive: el médico del grupo lo trae de vuelta detrás de la barra.)
La caza fluvial
Huye río abajo con forma de gran sapo venenoso, en una barcaza empujada por un batracio del tamaño de un caballo disfrazado de motor bajo una lona embreada. Los Profundos se le adelantan con un pergamino de teletransporte prestado y lo emboscan desde la ribera: un rayo de Erzebeth lo golpea y Antonia, desde un sauce, le vuela la cabeza “como un melón” de dos tiros de hierro frío. Aun muerto deja su marca: su magia de desesperación había vuelto a proyectar sobre el grupo, como una miasma fría, la muerte del cura — el pecado de la primera plataforma repetido como maldición. Y del agua, a su caída, emergen los engendros del Mississippi: la primera avanzada de Demonia que cruza el límite, con dobles que reemplazan a cada caído — “como si dijeran que también tenemos dobles”.
Vínculos
- Baton Rouge — su coto: el poder detrás del trono
- Eligos — el que lo identifica como doppelganger
- Erzebeth — su víctima del Contagion
- Antonia — la que lo mata con hierro frío
- Los_Profundos — los incriminados de la posada
- Mauríes — los anfibios del río, fauna de su mismo fango