Los Cinco Libros de Colores

“Cuatro de ellos hablan en una lengua; el quinto, en otra. Quien lee los cuatro entiende; quien lee el quinto, deja de entender.”
Los cinco volúmenes sobre un sello pentacular grabado en piedra: verde a la izquierda, azul, rojo en el centro, blanco a continuación, y —ligeramente apartado, como si la geometría del altar lo escupiera o lo respetara, no se sabe— el Negro. Dos cirios encendidos a los costados, una urna de plata cabeza-de-muerte al fondo. El cronista, que ha visto tableros parecidos en Toledo y en Alejandría, observa que en todos ellos faltaba siempre uno; en éste, los cinco están.
Los cuatro primeros —Verde, Azul, Rojo, Blanco— componen el catecismo cromático de la magia ordenada: cada uno cubre una región del prisma, cada uno admite copia y traducción, cada uno se cita con encabezamiento de capítulo. El Verde habla de aguas, raíces y juramentos; el Azul, de pactos celestes y del cielo dividido; el Rojo, de fuegos y de los nombres que arden; el Blanco, de lo que no admite color y queda por ello más expuesto al color de los otros.
El quinto —el Negro, llamado por algunos Necronomicón— no es del mismo orden. Está apartado en el pentáculo porque pertenece al pentáculo: es el sello en sí, antes que el contenido. Quien lo abre no añade lectura: la sustrae. El cronista no lo ha tenido en mano; el archivero del Plata afirma haberlo entrevisto desde una galería del Palacio del Prisma, cerrado sobre sí mismo, vibrando suavemente como un animal que respira lento.
El quinto altera a los otros cuatro cuando los cinco coinciden. Los lectores tradicionales sostienen que abierto el Negro, los colores se vuelven sinónimos: el verde dice rojo y el rojo dice blanco; el catecismo cromático colapsa en un solo tono que no es ninguno. Por eso, en las cámaras del Palacio del Prisma donde los cinco se conservan juntos, el Negro permanece girado de lado, leve oblicuidad ritual que mantiene operativa la disonancia.
[El Verde es el más leído porque admite jardineros; el Blanco es el más temido porque admite santos. El Negro no admite a nadie y por eso lo leen todos. — Glosa del libro V del Decadiano.]
Vínculos
- Palacio_del_Prisma — donde los cinco se custodian juntos
- Necronomicón — nombre alternativo del Libro Negro
- Magia Cromática — sistema doctrinal que los cuatro primeros encuadran
- Akala
- Akashic_Records — archivo donde los cinco siempre figuran inventariados
Apariciones
- Anteriores al Hiato — circulación parcial, casi siempre incompleta (faltaba uno)
- Cámaras del Palacio del Prisma — primera reunión documentada de los cinco
- Tránsito del Prisma post-Hiato — los cinco vistos juntos sobre sello pentacular