No lleva motor porque no lo necesita. Se la dispara, como a una bala de cañón, y el titán la lanza más allá del aire.
La esfera sin propulsión
El Cannonball es la nave que construye el Mono Blanco, el simio inventor de otra dimensión: una esfera sin propulsión propia —un casco redondo, una bala de cañón hueca, sin motores ni toberas que la empujen—. Toda la ingeniería del simio se vuelca en el habitáculo y no en el impulso, porque la nave no está pensada para volar por sus medios sino para ser arrojada. Su nombre lo dice sin rodeos: es una bala de cañón hecha para viajar.
El titán que la dispara
Lo que al Cannonball le falta de motor se lo pone la fuerza bruta. Es Olimpo —el inmortal apolíneo, el titán volador— quien la carga fuera de la atmósfera: la toma, la eleva y la lanza más allá del aire, haciendo de músculo lo que la nave no tiene de máquina. La esfera y el titán forman así una sola arma de dos piezas: el proyectil que el simio forja y el brazo divino que lo dispara hacia la órbita y hacia la Luna.
Vínculos
- Mono_Blanco_Gatnik — el simio inventor que construye la esfera
- Olimpo_MYM — el titán que la carga y la lanza fuera de la atmósfera
- Luna_MYM — uno de los destinos hacia los que se dispara la nave
- Icarus_Space_Station — la órbita a la que la bala asciende