Torre Blanca
Asiento catastral, tal como lo levantaría un agrimensor de lo imposible: una (1) torre, color blanco, «al lado opuesto del gran hall»; en su centro, bloques de cristal «por lo menos los bloques tienen 3 metros de lado»; estado, encendida. Es la única pieza de todo el conjunto que el archivo describe en presente.
Señas para reconocerla
No hace falta mapa: es «la enorme torre blanca que todavía resplandece». El resplandor la identifica de lejos y es el rasgo con que se la nombra; de su altura, su planta, sus pisos o el material de sus muros, en cambio, no quedó medida alguna. Tiene una puerta —una puerta en la que alguien puede quedarse parado esperando, como hizo Tallador— y se alza enfrentada al gran hall. Ese todavía del resplandor pesa: la torre sigue encendida cuando el resto del Castillo del Prisma ya se cuenta en pasado.
El sistema de los colores
El castillo se llama del Prisma y sus torres llevan color: blanca, azul, verde, naranja, amarilla — cinco nombradas, cada una con «función, habitante o significado diferente». La lógica del conjunto es la de la luz que se descompone: el cristal en el centro, los colores alrededor, el blanco resplandeciendo. Del reparto se sabe poco y desparejo: la verde recibe «decoración egipcia», en la amarilla «se ve un fulgor». Lo que ningún registro permite afirmar es la dirección de esa descomposición — si la blanca es la fuente de la que salen las demás o la suma de todas — ni si cada color asigna un poder propio como el que tiene la blanca.
El trono que se toma sentándose
Las torres del Prisma se ocupan de a una y por persona. El verbo del mundo es entronarse — «La Torre Azul fue como entronándose en cada una de ellas» — y sentarse en una torre es tomar el trono de esa torre. Del reparto entre varias, la blanca quedó para Cleopatra: «Cleopatra fue la que terminó sentándose en la Torre Blanca», «ella tomó la torre blanca». No es torre de acceso común: quien la ocupa la ocupa entera, y quien no la ocupa espera afuera, en la puerta. Qué esperaba Tallador allí, y qué regula quién entra, el archivo no lo dice.
La hechicería del deseo
La torre hace algo. Quien la habita tiene «algún poder de manifestación de sus deseos, aunque sea en una imagen», y el cronista lo atribuye al edificio antes que a la persona — «debe tener una hechicería en la torre blanca» —, aunque lo dice como quien conjetura. El poder no produce cosas: produce proyección, imagen, cristalización. Dentro de la torre se ve a Cleopatra proyectada — no el cuerpo, sino «un intento de cristalización», una imagen de sí misma, suspendida junto a los bloques de cristal del centro.
El vértice
Su ubicación —el centro del complejo, enfrentada al gran hall— y el cristal que guarda la vuelven el núcleo del Castillo del Prisma, no un anexo. Es la única torre de la que se dice que todavía resplandece. Si la Torre Blanca se apaga o cambia de ocupante, cambia el vértice del sistema entero.
Advertencias del baqueano
Acá conviene pisar el freno. Un segundo registro pone la torre «en el centro de la Catedral de Luz»: o el Castillo del Prisma y la Catedral son el mismo complejo, o son dos partes de uno, o hay dos emplazamientos que se contradicen — las escuelas discuten y este cronista no dirime. Tampoco está establecido si la Torre de las Pruebas, «también conocida como la Morada del Prisma», con su guardia de diez, pertenece al castillo o solo comparte la palabra; ni si la Torre Púrpura —adonde alguien «se fue a encontrar a una chica», torre donde habitan mujeres— integra el mismo sistema cromático. Queda abierto qué es exactamente el resplandor —luz propia, reflejo del cristal, efecto de la hechicería—, cuál es la función de la Naranja y qué es el fulgor de la Amarilla. Y una última prevención para el viajero de archivos: el mundo está lleno de torres —la de Flegias, la de Babel, las del infierno con un regente cada una, la de oro rota sobre el desierto, la que un fantasma encantó gritando— y ninguna de ellas es ésta. La blanca es una sola, y resplandece.
Véase además: Castillo del Prisma · Cleopatra · Tallador · Catedral de Luz
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.