Tauro
«Algunos estamos bajo la constelación de Tauro.» — declaración de viajero, recogida en los registros de la Corona del Norte
Segunda casa del zodíaco, potencia cósmica del toro. Se lo ve desde el granero y desde cualquier campo abierto bajo cielo estrellado: «la constelación del toro arriba y un canal de estrellas». Y no es solo dibujo en el firmamento — el toro «mismo también te mira desde arriba». En este mundo un mismo nombre nombra cuatro cosas que son una: el mes, la casa astrológica, la constelación y la estación en tierra; porque aquí el zodíaco es a la vez calendario, mapa y potencia.
Exégesis de la casa dos
La doctrina está fijada: Tauro es la casa dos, y vino después de Aries. Lo taúrico no es un demonio; es «la potencia del signo del toro en el universo», lo que viene después de la creación. Su fuerza «de por sí es pacífica, quiere la materialidad»: busca alimento y asentamiento, no guerra. Es «la riqueza y la sensualidad y el asentamiento», «la manera directa de lo material», «la fuerza de lo mundano» — la riqueza está en la Tierra.
Su contrario y complementario es Scorpio, con quien se reparte el dominio de la riqueza material: el sistema no se organiza solo por sucesión de casas, sino por pares opuestos que se miran a través del cielo. También quedó dicho que «el último guardián es el opuesto de Tauro» — en qué sentido se opone, la exégesis no lo cierra.
La última parada
Como plataforma, Tauro es estación: paradas, andén, salida hacia la siguiente. Está en Estados Unidos y es «la última parada de esta plataforma, la última parada de Estados Unidos» — frontera política y frontera dimensional a la vez, que no es coincidencia: la geografía terrestre está superpuesta al orden celeste. Las plataformas siguen el orden de las casas —Aries es uno, Tauro es dos—, de modo que la estación de Tauro linda con la de Aries, y viajar entre plataformas es también moverse en el zodíaco. Quien llega a Tauro llegó al final de Estados Unidos y solo le queda cruzar.
Es, además, destino directo: los itinerarios permiten «ir directo de donde estaban a Tauro». Fue con esta plataforma con la que los compañeros tuvieron trato efectivo — «se enfrentaron o se expusieron a la de Tauro principalmente» —, y el signo fija una de las dos fuerzas-símbolo del conflicto: «conjuga las dos constelaciones, o por lo menos las dos fuerzas símbolos que enfrentan ustedes».
El mes y la mirada
El mes de Tauro es mayo. La gesta transcurre en mayo de 1717, después de la Pascua: el calendario del ciclo es, literalmente, la casa que rige. En el mapa celeste, «la parte de Tauro» se asocia a playas y al espacio donde habitan las Iades; al canal de estrellas de la constelación se asocia el Osfiotauro, el toro-serpiente. Bajo la constelación se ha visto también una figura que no es el toro: un Swann ascendido, de tamaño casi gigante, bañado en energía, con cuatro brazos y una guadaña en cada par.
El signo no es propiedad de nadie: es condición bajo la cual se está. Los viajeros pueden declararse suyos, y la potencia puede invocarse como aliada — «nos mandamos en Tauros».
La fórmula y los Tauros
Del nombre del signo cuelgan dos cosas de otro orden. Una fórmula de combate: la «Destrucción apocalíptica de destinos enrevesados o Tauro», cuyo golpe los registros tasan en catorce. Y los Tauros: criaturas inteligentes que «pagan muy bien» por entregar a un buscado, y que también se invocan como aliadas. Qué relación exacta guardan con el signo, el archivo no lo fija.
Advertencias del cronista
De la plataforma misma —materiales, tamaño, estado, modo de acceso— nadie dejó descripción: se sabe que es estación y que es la última, nada más. Tampoco consta dónde exactamente en territorio norteamericano cayó, ni por qué cayó justamente ahí. Los Tauros quedan sin resolver: ¿mercenarios, guardias, criaturas del signo, habitantes del andén? Del «último guardián» solo se sabe que es el opuesto de Tauro — si eso lo hace Scorpio o algo más viejo, este cronista no lo va a decidir. Queda abierta, por fin, la pregunta más incómoda: cómo se concilia una fuerza «de por sí pacífica», que quiere alimento y asentamiento, con una fórmula que lleva su nombre y se llama Destrucción apocalíptica. Quizá la riqueza, cuando se la defiende, no distingue medios. Quizá no. El archivo calla, y qué función cumple el canal de estrellas, calla también.
Véase además: Aries · Scorpio · Osfiotauro · Iades · Tauros
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.