Palacio
Si el viajero quisiera trazar sobre el mapa todos los lugares donde el mundo guarda su poder, no necesitaría dibujar coronas ni fronteras: le bastaría marcar los palacios. Donde hay gobernador, hay palacio. El edificio es el cargo vuelto piedra, y esta entrada es su catastro.
Catastro de los ejemplares conocidos
No es un edificio: es una clase de edificio, repartida por las ciudades del mundo y por al menos un plano que no es de este mundo. El registro fija:
- Belgrado, capital de Serbia: el palacio real, residencia de la pareja real. Los itinerarios hablan además de «palacios de Belgrado», en plural — más de uno, sin que se sepa si son edificios distintos o un solo complejo.
- Bucarest: un palacio junto al bulevar María.
- Alejandría: el Palacio de Rastines, de «las blancas paredes», alzado sobre una península.
- El Palacio de Luxemburgo: referencia geográfica dentro del «triángulo de zona alta» — sirve para decir dónde queda todo lo demás, aunque de él mismo no se diga nada.
- El Palacio de la Electricidad: levantado para la Exposición Universal de 1900. Ahí el palacio no gobierna: exhibe. Es pabellón y espectáculo.
- Versalles: conocido como el «plano de los espejos».
- El Palacio del Diamante: en el plano elemental — y su puerta.
El recorrido como ceremonia
De la forma física, lo más firme viene de Belgrado: «una sucesión de salones» que corre en línea recta, con una regularidad marcada — «cada 20 metros por ahí más o menos hay un recodo», y en cada recodo, «a la derecha izquierda», «una especie de ventana gótica». El cronista que registró esa planta leyó en ella el carácter de sus dueños: «estos reyes tienen un amor por lo extraño».
Es una planta que obliga a atravesarlo todo para llegar al fondo. La distancia recorrida es, en sí misma, la ceremonia de acceso a quien espera: el edificio produce la formalidad antes de que nadie hable. Por eso encaja con el uso que los gobernadores le dan — «yo los voy a esperar en mi palacio para una entrevista formal» —: la convocatoria al palacio es la forma que toma lo oficial, y define el terreno del encuentro a favor de quien lo habita.
El otro principio compositivo registrado es la orientación: cámaras con «aposentos mullidos que tienen ese orden de la puerta entre occidente y oriente». Un orden que respeta el eje del sol antes que la comodidad — aunque el registro no ata esas cámaras a ninguna ciudad, ni aclara si los dos principios pertenecen al mismo palacio o a tradiciones constructivas distintas.
Los tres oficios del edificio
El palacio cumple tres funciones, según el ejemplar:
- Residencia — la pareja real de Belgrado vive en el suyo.
- Sede de audiencia — el gobernador cita ahí a quien quiere tratar en términos oficiales; entrar en el palacio es entrar en el trato formal.
- Umbral — el Palacio del Diamante es la puerta de entrada al plano elemental. Al menos un palacio, entonces, no comunica poder político sino acceso planar.
Y un cuarto oficio, excepcional: el exhibitivo del Palacio de la Electricidad, que no aloja a nadie ni recibe a nadie — muestra.
Advertencias del cronista
Sobre el nombre alejandrino, este catastro no se pronuncia: los registros dan «Rastines», pero circulan también «Rastín» y «Rásting», y queda sin determinar si el Palacio de Rastines y cierto fuerte de nombre parecido son la misma construcción o dos que solo comparten sílabas. Tampoco se sabe qué significa exactamente «ese orden de la puerta entre occidente y oriente»: si es orientación de la abertura o protocolo de acceso — por qué puerta entra cada uno según quién sea. De ningún palacio se registran materiales, alturas ni estado de conservación; el único mobiliario descrito son los «aposentos mullidos», huérfanos de ciudad. Del Palacio del Diamante no se sabe nada físico: ni cómo se ve, ni dónde está su acceso desde este lado, ni qué se requiere para cruzarlo — lo cual, tratándose de la puerta a un plano entero, es la laguna más grave de esta ficha. De Versalles queda abierta la pregunta más resbaladiza: si «plano de los espejos» nombra un plano de existencia, como el del Diamante, o un plano en el sentido del trazado que se dibuja. Y nadie ha establecido si hay palacios de distinta categoría según el rango de quien los posee. El viajero que necesite saberlo, que pregunte en cada ciudad; este cronista solo asienta lo que consta.
Véase además: Gobernadores · Alejandría · Bucarest
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.