Ardenbul

Tres nombres tiene la ciudad, y quien los ordena bien ordena las eras: Arrisbalas, el más antiguo, que se dice ha retornado; Ardenbul, «el nombre más élfico del territorio de Ardisvala», el nombre mítrico de la Edad Dorada; y Ardisvala —Ardísbala en arconteo, Ardénbul en lengua local—, que es como se llama hoy el territorio que la contiene. Quien conoce «nombres antiguos, mítricos» conoce este. El mundo cambió de nombre cuando cambió la ciudad.

El eje vertical

Está «arriba al norte», sobre territorios «muy afincados en el imperio». La ciudad se levanta encima de un acantilado; por ese mismo acantilado cae la cascada de la que nace el río Arden, llamado también «río de Ardenbul». La ciudad ocupa, entonces, la cabecera de un curso de agua que lleva su nombre — y todo lo que es Ardenbul se ordena en un solo eje: ciudad arriba, acantilado, cascada, y por debajo los niveles interiores, múltiples, que se abren porque el sitio estuvo minado. El propio Narrador fijó la clase de lugar: «era una especie de, en algún sentido era como Moria, se entiende que también había sido minado». Un asentamiento de altura sostenido por un mundo excavado debajo.

La lógica del sitio es una sola cadena: hay acantilado, y por eso hay cascada y nacimiento de río; hay veta minable, y por eso hay minas y niveles inferiores; hay posición defendible sobre altura y agua en territorio afincado en el imperio, y por eso hubo ciudad-símbolo arriba.

La ciudad reventada

«La ciudad está toda reventada.» Gran parte quedó arrasada —«much of the city is leveled», dejó dicho una de las voces del archivo— tras la batalla que la destruyó: el enfrentamiento mágico de las dos grandes facciones, los Sortianos y los Teósofos, devastó la superficie. Pero la guerra que reventó lo alto dejó intacta la estructura excavada. Ardenbul ya no se habita como ciudad: lo que queda practicable son las minas y los niveles inferiores bajo el acantilado, y eso es precisamente lo que hoy se recorre.

Símbolo de una era

Ardenbul no es una ruina local: fue «símbolo del poder del Imperio Arctoconforte» y ciudad-símbolo de la Edad Dorada Argontiana — «cuando cayó, es el símbolo de que se terminó esa Edad Dorada». Su caída coincide con el fin de una era y con el retiro del Imperio del territorio. Al caer, «ha retornado» el nombre más antiguo. Se le fija una antigüedad de 1.200 años, aunque sobre a qué hito corresponde esa cifra el archivo discute consigo mismo — ver más abajo.

Hay además una frase que un dragón dejó caer y que nadie ha explicado: habló de «el guardián de cuando nos llevaban a Ardenbul».

Advertencias del baqueano

Acá conviene pisar el freno y poner las cosas en su sitio. Sobre los 1.200 años hay dos versiones que no pueden ser ciertas a la vez: una voz dice «hace 1.200 años que fundaron Ardenbul»; otra, que el Imperio Arctoconforte «se tuvo que retirar de esta ciudad» hace 1.200 años tras la guerra mágica. Fundación y caída no comparten fecha; o la cifra corresponde a uno solo de los hitos, o son dos hitos distintos que la memoria fundió. También la escalera de nombres tiene dos escuelas: una ordena Arrisbalas → Ardenbul → Ardisvala; otra trata Ardenbul como el nombre mítrico y Ardisvala/Ardísbala como el arconteo, sin cronología firme entre capas de lengua. Y quede a la vista lo que nadie ha fijado: ni materiales, ni altura del acantilado, ni tamaño de la ciudad, ni extensión o profundidad de las minas, ni qué se extraía de ellas. Del «cuando nos llevaban a Ardenbul» del dragón no se sabe si habla de transporte, de peregrinación o de deportación por conquista. Y se ignora quién o qué ocupa hoy la ciudad reventada y sus niveles inferiores, y qué relación guarda el guardián con ellos. El que baje, que baje sabiendo lo que no se sabe.

Véase además: Imperio Arctoconforte · Ardisvala · Río Arden · Edad Dorada Argontiana


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.