Titti Frame

Quien vaya a una reunión de Titti Frame, sepa antes de golpear la puerta: se entra con ropajes de cien monedas de oro como mínimo, y no hay excepción declarada. Un compañero que no tenía más ropa cara que su armadura tuvo que presentarse armado. El umbral no perdona.

De la Casa y del nombre

En los registros figura como «el Titti Frame Riavadi»: mujer noble de la Casa Riavadi, figura de autoridad local asociada a esa Casa, aunque ningún papel fija qué cargo exacto ocupa dentro de ella ni de dónde le viene la potestad de ordenar evacuaciones. Que la ordena, consta: en medio de una evacuación «se escucha la voz de Titti Frame diciéndole, vaya a hacer su trabajo» — la voz sola, sin cuerpo a la vista, y alcanza.

Es una, y es persona, no clase de cosa. Pero su nombre se derrama sobre el mapa por partida triple: la Torre de Titti Frame, la zona de Titti Frame y la reunión que lleva su nombre. Está posicionada en Sigil —en la nueva Sigil «les tocó bastante bien», a ella y a Balantru, dentro de la jerarquía de clases— y se la registra en el ámbito del Caldero, donde entre ciertas zonas «hay trescientos pies». Si torre, zona y reunión están en la misma ciudad, y cuál de ellas es su residencia, los itinerarios no lo dicen.

La figura

«La gran pechocha, hermosa, que los ha contratado en varias ocasiones»: así la presenta el cronista. La noche de la reunión «está bellísima, tiene un tocado esta vez» — el tocado es de esa ocasión, no de su atuendo corriente. De su rostro, su edad, su vestimenta habitual o el material del tocado, el archivo calla. Y hay una faceta que no se ve, literalmente: en combate dispone de magia de invisibilidad y opera desde ahí — «la ve a Titti Frame que no lo vio, porque él está invisible».

La mano que contrata

Titti Frame funciona como puerta: contrata, presenta y paga. Contrató a la compañía «en varias ocasiones»; hasta cierto punto del ciclo, la relación «fue buena». Fue ella «la que te dio el contacto con los Drow, incluso» — intermediaria hacia los Drow, con quienes comparte hasta la escritura. Y ejerce mecenazgo sobre individuos: a Teo le mandó 19 —monedas, aunque la unidad no quedó fijada— e «hizo que pudieras» concretar cierto diseño. Por ella pasan los contratos, el contacto con los Drow y el dinero de al menos un compañero: su enemistad cierra caminos que ninguna otra figura registrada abre.

El umbral repetido

Alrededor de ella se arma siempre el mismo dispositivo: un espacio cerrado —torre, zona, salón de reunión— con un umbral que filtra por riqueza visible, y un discurso que consagra al que pasa. A los invitados que llegan desde La Jabalina los recibe con fórmula de trato: «porque ustedes son dignos y puros». Adentro «ves a tipos de distintas religiones»: el filtro no es de culto sino de rango y de utilidad — se admite a quien puede pagarse la entrada y a quien sirve para un contacto.

La carta pertenece al mismo sistema. Escribe en drow estilizado, no en lengua común, y su escritura es sentenciosa: un solo mensaje — «cuando tanta cautela tenés para no recibir una [puñalada] por la espalda, muchas veces la recibís de frente». La traducción que la compañía logró de ese drow fue «fea o mala»: leerla exige intérprete. Comunica hacia afuera en una lengua que obliga a traductor; sostiene el umbral también por vía escrita.

El viraje

El hecho que más altera la posición de la compañía en todo el material registrado es este: la patrona se volvió adversaria. Está en el combate, invisible. Ningún registro explica el pasaje de una función a la otra — falta el motivo, la fecha y el orden de esos dos estados. La mecenas que financia a Teo y la antagonista que opera desde la invisibilidad figuran como la misma entidad, y esta crónica las deja así: la misma.

Sobrevivió con ventaja al reordenamiento de clases de la nueva Sigil, que sí volteó a otros. Sea aliada o enemiga, es estable.

De Balantru y Balthrum: disputa de versiones

Aquí las escuelas discrepan. Una versión pone a Balantru —garble de Lord Valanthru— en paridad de posición con Titti Frame: en la nueva Sigil «a Balantru también» le tocó bien. Otra versión registra a un Balthrum en enemistad y duelo en curso con ella, declarado a propósito de «Pipi Frame». Si Balthrum y Balantru son el mismo nombre, ambas versiones chocan: no pueden ser a la vez beneficiarios equivalentes del nuevo orden y duelistas. Este cronista no elige entre las dos; las asienta y sigue.

Advertencias del baqueano

Acá conviene pisar el freno. Primero: ¿«Pipi Frame» y «Titti Frame» son la misma persona? El duelo con Balthrum depende de esa identificación, y ningún hecho la confirma. Segundo: la Torre no está descrita —ni material, ni altura, ni ciudad, ni cómo se relaciona con la zona que también lleva su nombre—; el que la busque, pregunte. Tercero: qué era «ese diseño» que el envío a Teo permitió costear, en qué unidad se contaron los 19, con qué frecuencia se celebra la reunión, quién más está invitado y qué se decide adentro — todo eso queda del otro lado del umbral, donde este cronista no pagó los cien de oro para entrar.

Véase además: Casa Riavadi · Los Drow · La Jabalina · Caldero


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.