El puente más ancho y más frecuentado de París, tendido sobre el Sena desde la Île de la Cité hacia ambas orillas. A diferencia de los puentes cubiertos de casas y talleres, el Pont-Neuf ofrece en 1648 una superficie descubierta al cielo: mercaderes ambulantes, charlatanes, titiriteros, vendedores de panfletos y espías de todos los bandos conviven en su extensión de piedra bajo la estatua ecuestre de Enrique IV, cuya memoria invoca todo partido que busque legitimidad.

Durante la Fronda, el Pont-Neuf es el termómetro del humor popular de París: cuando la multitud lo bloquea, la ciudad arde; cuando el tráfico fluye, el Cardenal respira. Las mazarinades, los pasquines que circulan contra Mazarino, se venden y se leen en voz alta en sus pretiles. Los agentes de Francisco_de_Cominges lo vigilan con discreción; los hombres del Duc_de_Beaufort lo transitan a cara descubierta para mostrar que el miedo no es suyo.

En los días más tensos del invierno de 1649, el puente fue escenario de encuentros y desencuentros cuya naturaleza exacta no siempre quedó registrada, sólo el rumor de que algo había ocurrido entre sus arcos, sobre el agua oscura.

Vínculos

  • Paris — ciudad a la que el puente sirve de eje y de espejo
  • Cardenal_Mazarino — cuyo poder depende en parte de que el Pont-Neuf permanezca transitable
  • Cour_des_Miracles — reserva de los marginales que frecuentan los bajos del puente
  • Francisco_de_Cominges — oficial de la regencia que ejerce vigilancia sobre el espacio público
  • Lunes_Santo — evento de la gesta ligado al movimiento en el París sitiado